- La competición regresa tras una primera edición con 2.550 alumnos de 30 colegios y nueve municipios participantes.
- El torneo reta a los escolares a investigar y recrear monumentos de su municipio y se desarrollará en varias fases a lo largo del curso.
El videojuego vuelve a las aulas como herramienta educativa con una nueva edición de la Liga Intermunicipal de Minecraft. Tras la experiencia del pasado curso, en la que participaron miles de escolares de distintos municipios, la iniciativa se reactiva con el objetivo de implicar a alumnos de Educación Primaria de centros educativos de todo el territorio autonómico.
El plazo de inscripción se abre este lunes y permanecerá activo hasta el próximo 31 de enero, con un total de 100 plazas disponibles para centros educativos interesados en sumarse a la competición. La actividad está abierta a colegios públicos, concertados y privados, y se desarrollará a lo largo del curso escolar mediante distintas fases clasificatorias.
La liga está impulsada por las áreas autonómicas de Digitalización y de Educación, Ciencia y Universidades. El objetivo principal es acercar el patrimonio cultural local a los estudiantes más jóvenes, utilizando el entorno de Minecraft adaptado específicamente para su uso educativo dentro de las aulas.
La dinámica del torneo se basa en el trabajo por equipos. Cada grupo debe seleccionar un monumento o espacio emblemático de la localidad en la que se encuentra su centro educativo, investigar su historia y características, y recrearlo posteriormente dentro del videojuego, construyendo un mundo virtual que lo contextualice.
Durante el proceso, los alumnos deben recopilar información mediante diferentes fuentes, no solo digitales. Entre los retos planteados se incluyen entrevistas, visitas presenciales, recogida de material gráfico o documentación escrita, fomentando así una aproximación activa y crítica al conocimiento del entorno.
La competición está dirigida a estudiantes de segundo y tercer ciclo de Primaria y busca desarrollar competencias vinculadas a la informática, la investigación histórica y la reinterpretación de espacios urbanos y patrimoniales. A ello se suman habilidades transversales como el trabajo en equipo, la resolución de problemas y el pensamiento crítico.
El desarrollo del torneo se estructura en tres fases clasificatorias. Los equipos, siempre acompañados y guiados por su profesorado, deberán superar distintos desafíos relacionados con el currículo académico. Un jurado será el encargado de valorar los trabajos y otorgar las puntuaciones que determinarán el paso a las siguientes etapas.
En su primera edición, celebrada el pasado año, la Liga Intermunicipal de Minecraft contó con la participación de 2.550 alumnos procedentes de 30 colegios de nueve municipios diferentes. La organización aspira ahora a consolidar este proyecto como una cita estable dentro de la oferta educativa complementaria de los centros escolares.
