- La circulación quedó suspendida más de hora y media en ambos sentidos entre Madrid, Zaragoza y Barcelona.
- El tráfico ferroviario se restableció de forma progresiva tras resolverse la incidencia pasadas las 19:30 horas.
La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Barcelona sufrió este domingo una interrupción significativa que afectó a uno de los principales ejes de transporte del país. El incidente, ocurrido a la altura de Alcalá de Henares, obligó a detener el tráfico en ambas vías durante un periodo prolongado, generando retrasos y alteraciones en el servicio.
Según la información difundida por Renfe, el origen de la incidencia fue un arrollamiento registrado en un punto de paso no autorizado. El suceso provocó la suspensión inmediata de la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Zaragoza-Barcelona, afectando tanto a trenes en ruta como a las salidas programadas desde estaciones clave.
En concreto, la interrupción obligó a detener las salidas desde Madrid Puerta de Atocha y Zaragoza Delicias, dos de los principales nodos de esta línea ferroviaria. Esta situación tuvo un impacto directo en los pasajeros que tenían previsto viajar durante la tarde, en un tramo horario de alta demanda.
La compañía comunicó lo ocurrido pasadas las 18:00 horas, momento en el que confirmó la paralización del servicio en ambos sentidos. Durante ese tiempo, los trenes permanecieron detenidos o sufrieron importantes retrasos mientras se gestionaba la incidencia.
La normalidad comenzó a recuperarse pasadas las 19:30 horas, cuando se autorizó la reanudación del tráfico ferroviario. Renfe informó entonces de que los trenes empezarían a circular de nuevo por ambas vías, iniciando un proceso progresivo de recuperación de frecuencias.
A medida que se restableció la circulación, los trenes fueron retomando sus horarios habituales de forma escalonada. La operativa ferroviaria quedó condicionada durante varias horas hasta absorber los retrasos acumulados y recuperar la normalidad en toda la línea.










