- Resolvíó dos cruces en solo dos asaltos y sobrevivió a un tercer combate al límite antes de semifinales
- El taekwondista llegó tocado físicamente y la lesión condicionó el combate decisivo por el pase a la final
Hay competiciones que se deciden tanto en el marcador como en lo que el cuerpo permite. El 7 de febrero, en Torrevieja, Iván Escolar Parra se marchó del Campeonato de España absoluto con una medalla de bronce en la categoría de -58 kilogramos después de avanzar hasta las semifinales en una jornada de combates que fue apretándose ronda a ronda.
El camino hacia el podio empezó con una primera eliminatoria en la que Escolar impuso su ritmo desde el inicio. Frente a un deportista del País Vasco, cerró el cruce por la vía rápida: dos asaltos a favor y sin necesidad de llegar al tercero, un detalle que en este tipo de torneos puede marcar la diferencia cuando el cuadro obliga a encadenar combates en pocas horas.
La segunda pelea cambió el guion. Ante un rival de la Comunidad Valenciana, el duelo no se resolvió hasta el tercer asalto. Tras un enfrentamiento más igualado, Escolar terminó llevándose el combate por diferencia en el tramo decisivo, una victoria que le sostuvo en el cuadro y le permitió seguir sumando sensaciones en una categoría de alta exigencia.
En el tercer combate, frente a un deportista de Baleares, volvió a imponerse en dos asaltos, un resultado que le abrió la puerta de las semifinales. Con tres victorias acumuladas en el día, el campeonato ya estaba en el terreno de las medallas y el margen de error se estrechaba al mínimo.
La semifinal le emparejó con un rival de Cataluña. Escolar perdió los dos primeros asaltos y se quedó a las puertas de la final, pero el recorrido previo le aseguró el bronce en -58 kg. Según la información aportada por el propio deportista, el desenlace estuvo condicionado por una lesión con la que llegó al campeonato y que se fue resintiendo a medida que avanzaba la competición, limitándole en el último combate.
Escolar se mostró satisfecho con el resultado y resumió sus sensaciones asegurando que estaba «muy contento por el resultado obtenido» después de una etapa reciente con altibajos competitivos. El taekwondista explicó que llegó al campeonato con molestias físicas que fueron aumentando con el paso de los combates, lo que condicionó el desenlace de la semifinal: «una lástima no haber podido llegar a la final», reconocía al valorar cómo la lesión le fue mermando durante la jornada.
En esa misma línea, el deportista insistió en que el bronce supone un punto de partida para seguir creciendo. «Toca volver al trabajo y mejorar los pequeños detalles para conseguir el primer escalón», señaló, con la mirada puesta ya en los próximos campeonatos internacionales puntuables para el ranking, donde espera consolidar las sensaciones recuperadas en Torrevieja.
Con el podio de Torrevieja ya en el bolsillo, el foco se traslada a lo que viene. El deportista tiene por delante campeonatos internacionales puntuables para el ranking, citas en las que cada victoria cuenta y donde el objetivo pasa por mantener la línea competitiva y, a la vez, dejar atrás las molestias para volver a competir con plenitud.
