- El episodio de frentes atlánticos iniciado a finales de enero prolongará las precipitaciones durante gran parte de la semana según la previsión meteorológica.
- La acumulación de días húmedos mantiene la atención en el río Henares y en el impacto de un invierno marcado por la persistencia de las lluvias.
El invierno sigue dejando un paisaje poco habitual en la cuenca del río Henares. Tras varias semanas marcadas por la entrada constante de frentes atlánticos, la previsión meteorológica mantiene el foco en la continuidad de las lluvias, que podrían acompañar al vecindario durante buena parte de la semana antes de una posible tregua parcial hacia el entorno del 14 de febrero.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el patrón atmosférico que se instaló a finales de enero continúa activo y prolongará la inestabilidad durante los próximos días. No se trata de un único episodio aislado, sino de una sucesión de borrascas que han ido encadenando jornadas húmedas y cielos cerrados, una dinámica que explica la sensación de lluvia persistente que se ha instalado en las últimas semanas.
Este escenario tiene además un reflejo directo en el río Henares. El aumento progresivo del caudal registrado durante los últimos días responde más a la acumulación de precipitaciones que a un evento puntual. Cuando los frentes llegan de forma continuada, el terreno pierde capacidad de absorción y cada nuevo episodio tiene un impacto mayor en la red fluvial, algo que se ha hecho visible en caminos de ribera, parques y zonas bajas próximas al cauce.
La previsión actual apunta a que las precipitaciones seguirán presentes durante el arranque de la semana, manteniendo un ambiente inestable y temperaturas propias de un tramo final de invierno húmedo. AEMET sitúa el posible cambio de tendencia hacia el fin de semana, coincidiendo con el entorno del 14 de febrero, aunque sin dibujar un escenario de estabilidad prolongada. En este tipo de situaciones, los meteorólogos suelen hablar de treguas parciales más que de finales definitivos del episodio.
El contexto también ayuda a entender por qué este periodo está generando más atención de lo habitual. Febrero suele alternar fases estables con frentes rápidos en el centro peninsular, pero este año la circulación atlántica se ha mantenido activa durante varias semanas seguidas. Esa persistencia ha modificado rutinas, ha condicionado actividades al aire libre y ha devuelto protagonismo al estado del río Henares como indicador local de la evolución del temporal.
Con el horizonte puesto en los próximos días, el seguimiento del cielo y del caudal seguirá marcando la agenda informativa. Mientras la previsión no confirme un cambio de patrón más estable, el episodio de borrascas continúa abierto y con efectos visibles en el entorno urbano y natural de la ciudad.







