• La región prevé 534 millones para modernización tecnológica: 391 millones a Madrid Digital y 110,4 a Salud Digital.
• El plan incluye IA para simplificar trámites, HCE unificada, mejoras en Educamadrid, apoyo a pymes y refuerzo del SOC autonómico.
La Comunidad de Madrid plantea para 2026 un salto cualitativo en su transformación digital con la Inteligencia Artificial (IA) como palanca principal. El objetivo declarado es acortar plazos, simplificar procedimientos y ganar eficiencia en los servicios públicos, al tiempo que se fortalece la seguridad de las infraestructuras críticas. El paquete inversor, incorporado al proyecto de Presupuestos autonómicos, dibuja una hoja de ruta que abarca Administración general, sanidad, educación, justicia, empleo y entorno empresarial.
El grueso del esfuerzo recae en la Agencia para la Administración Digital (Madrid Digital), con 391 millones de euros para actualización de sistemas y aplicaciones en todas las consejerías. En este capítulo se inserta el programa EficiencIA (23 millones), que revisará alrededor de 200 procedimientos —el 90% del total— para automatizar tareas repetitivas y acortar tiempos de gestión con la meta de resolver trámites en cinco minutos. La estrategia se apoyará en canales como la Cuenta Digital y la Tarjeta Sanitaria Virtual, y en un avatar conversacional de IA, accesible por voz o texto y en varios idiomas, para guiar al ciudadano durante sus gestiones.
Además, otra partida de 23 millones cubrirá la modernización transversal de aplicaciones y la incorporación de nuevas herramientas en ámbitos como transporte, justicia, sanidad, familia y asuntos sociales, medioambiente o interior. Se renovarán los programas de Recursos Humanos y el sistema integral de empleo y se impulsará la capacitación del personal público mediante un plan estratégico específico.
La pata sanitaria concentra 110,4 millones para Salud Digital, con la Historia Clínica Electrónica Unificada como eje de interoperabilidad. La Tarjeta Sanitaria Virtual incorporará funciones nuevas: acceso a cribados neonatales, notificaciones automáticas de citas o un portal del recién nacido para identificar y registrar partos en los hospitales de la región. El plan prevé también desplegar soluciones de IoT para hospitalización y telemonitorización domiciliaria, y el seguimiento de pacientes crónicos que requieran vigilancia específica.
En la vertiente de atención administrativa sanitaria, el Centro de Atención Personalizada (CAP) recibirá 9,1 millones para evolucionar hacia un modelo multicanal con IA conversacional, capaz de gestionar de forma autónoma la cita, la consulta y otros trámites con respuesta garantizada al usuario.
La Administración intensificará además el uso de IA para simplificar trámites en general y en áreas como sanidad y asuntos sociales, con un paquete de 23 millones orientado a prevención y detección precoz de enfermedades y situaciones de dependencia. En paralelo, se activará un programa de adopción de IA en 150 pymes —dotado con 5 millones— y un marketplace para facilitar el acceso a herramientas que aumenten productividad y competitividad.
Educación contará con 1,8 millones para reducir carga burocrática mediante automatización, liberando tiempo docente para la enseñanza y la atención individualizada. A ello se suman 4,5 millones para reforzar la plataforma Educamadrid y desplegar nuevos servicios digitales y de gestión de centros. En comunicación audiovisual, 3,6 millones se dirigirán a extender la señal del servicio público de televisión a zonas rurales.
El refuerzo de ciberseguridad llega de la mano de la Agencia de Ciberseguridad autonómica, cuyo presupuesto asciende a 4,5 millones. El organismo desarrollará su Plan Estratégico 2025–2028 con un servicio de monitorización 24/7/365, programas de promoción de talento (competiciones y hackatones) y la defensa coordinada de los sistemas de todas las consejerías. El énfasis está en anticipar riesgos y consolidar una cultura de protección de datos e infraestructuras.
La apuesta presupuestaria sitúa 2026 como un año clave para medir si la automatización y la IA consiguen reducir tiempos reales de tramitación y mejorar la experiencia ciudadana sin abrir brechas en accesibilidad o seguridad. El despliegue efectivo —desde la revisión de procedimientos hasta la historia clínica unificada— marcará el impacto práctico del plan y condicionará su continuidad en los próximos presupuestos.
