- La formación lleva a la Comisión de Transportes la “situación límite” del servicio urbano en Alcalá.
- Denuncian incumplimiento de contrato por parte de Monbus y exigen explicaciones al Consorcio Regional de Transportes.
Más Madrid ha trasladado a la Comisión de Transportes de la Asamblea de Madrid la “situación límite de los autobuses urbanos de Alcalá”, un problema que lleva meses generando quejas entre usuarios y trabajadores. La formación acusa a la empresa concesionaria y al Gobierno regional de mantener un servicio plagado de incidencias técnicas y falta de autobuses, y reclama que el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) dé explicaciones sobre lo que considera un incumplimiento del contrato en vigor.
Alicia Torija, diputada de Más Madrid, fue la encargada de exponer el caso en la Comisión de Transportes. Según explicó, mientras los autobuses “no llegan, se averían o circulan sin garantías de seguridad”, el servicio se sigue pagando como si se prestara con normalidad. Por ello, el grupo ha solicitado la comparecencia del director gerente del CRTM, Pablo Rodríguez Sardinero, para que detalle qué está ocurriendo con la gestión del servicio en Alcalá y qué medidas piensa adoptar el organismo.
El servicio de autobuses urbanos de Alcalá depende, al igual que las líneas interurbanas, del Consorcio Regional de Transportes, encargado de adjudicar concesiones a distintas empresas para operar en cada zona. En el caso de la ciudad complutense, la gestión recae en Monbus, que explota la red bajo la marca AlcaláBus. Más Madrid sostiene que esta empresa “ha incumplido el contrato” y que la Administración autonómica no está reaccionando ante las incidencias que se acumulan.
Entre los problemas que detalla la formación se encuentran expediciones en las que se habrían permitido “fallo de freno o motor limitado”, así como trayectos con temperaturas superiores a los 30 grados y alarmas de sobrecalentamiento del motor activadas. También denuncian fallos en las rampas para personas con movilidad reducida, lo que complica el acceso a los vehículos de usuarios que dependen de este sistema para poder desplazarse en transporte público.
Según la intervención de Torija, a la flota se incorporaron autobuses diésel de la marca Isuzu que presentan averías diarias y suponen “un riesgo para conductor y viajeros”. Más Madrid recuerda que el contrato obliga a la empresa a disponer de vehículos de reserva suficientes para cubrir las expediciones cuando se producen incidencias, objetivo que, a la vista de las quejas, consideran que no se está cumpliendo. La formación añade que hay autobuses por los que se está pagando que no se encuentran en Alcalá, sino que habrían sido trasladados a ciudades como Barcelona o Valencia.
Las críticas se dirigen también a la presidenta regional y al máximo responsable del Consorcio. Desde Más Madrid denuncian que Isabel Díaz Ayuso “no da la cara” y que las respuestas ofrecidas por el director gerente del CRTM han sido “decepcionantes y alejadas de la realidad”. A su juicio, el Gobierno autonómico gestiona este problema “desde el coche oficial” y sin conocer de primera mano las dificultades que afrontan cada día quienes utilizan el autobús en Alcalá.
A nivel local, la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rosa Romero, recuerda que la alcaldesa Judith Piquet posó recientemente junto a nuevos autobuses híbridos con etiqueta ECO. Según la edil, la realidad que viven usuarios y conductores es muy distinta: vehículos diésel Isuzu en malas condiciones mecánicas, con averías constantes, goteras y una climatización deficiente. Durante los meses de verano, sostiene Romero, las altas temperaturas en el interior llegaron a convertir los trayectos en un “infierno” tanto para la plantilla como para las personas usuarias.
La formación subraya que estas condiciones no solo afectan al confort del viaje, sino también a la salud y a la seguridad en el trabajo. Se habla de riesgos laborales derivados del calor excesivo y de la incertidumbre que generan las incidencias mecánicas continuas en quienes dependen del autobús para ir a trabajar, estudiar o acudir a citas médicas. Más Madrid insiste en que el servicio debe garantizar unos mínimos de seguridad, accesibilidad y fiabilidad acordes con lo recogido en el contrato.
Romero también critica que la alcaldesa haya “vetado” la participación de los conductores en la Mesa de Movilidad municipal. A juicio de Más Madrid, se debería contar con los representantes del Comité de Empresa, que conocen de primera mano los problemas del servicio, para diseñar medidas que mejoren la red de autobuses urbanos. La concejala recuerda que esta participación sería especialmente útil en un momento en el que buena parte de la ciudad está en obras, lo que complica itinerarios y frecuencias.
Tras llevar el asunto a la Asamblea de Madrid, Más Madrid reclama que se cumpla el contrato de la concesión, se pongan sobre la mesa soluciones concretas y se escuche a los trabajadores del servicio. La formación espera que la comparecencia del director gerente del CRTM sirva para aclarar la situación del transporte urbano en Alcalá y para concretar qué actuaciones se adoptarán para garantizar un servicio de autobuses seguro y fiable en la ciudad.
