- El deportista alcalaíno compite en la modalidad adaptada de poomsae, la disciplina técnica del taekwondo.
- Su preparación combina los entrenamientos en Alcalá Arena con sesiones de deporte adaptado en Madrid.
El alcalaíno Miguel Alonso ha conseguido la medalla de bronce en Para Poomsae en el Campeonato de España de taekwondo celebrado en Sevilla. El resultado sitúa en el podio nacional a un deportista con discapacidad ligado desde hace décadas a este deporte y con una trayectoria construida entre el trabajo constante y la competición adaptada.
Miguel Alonso practica taekwondo desde hace más de 30 años, es cinturón negro de 1º Dan y compite en la modalidad de poomsae, la disciplina técnica de este deporte. En su caso, lo hace dentro de Para Poomsae, la vertiente adaptada para deportistas con discapacidad, que en los últimos años ha ido ganando espacio dentro del calendario oficial de competiciones.
El medallista se entrena en Alcalá con Santiago Maroño, exmedallista olímpico y responsable del gimnasio Alcalá Arena, y completa su preparación con Madrid 91, un grupo de trabajo con personas con discapacidad con el que realiza sesiones en la capital. Tras la cita nacional, Maroño felicitó públicamente al deportista en redes sociales: “Enhorabuena Miguel, has trabajado duro y ahí está tu recompensa, Bronce en el Campeonato de España de Para Pommsae”.
Esa doble preparación forma parte de una rutina sostenida en el tiempo que le ha permitido mantenerse en activo y competir a nivel nacional en una modalidad especialmente exigente desde el punto de vista técnico.
A diferencia del combate, en poomsae no hay enfrentamiento directo entre rivales. La competición se basa en la ejecución de secuencias técnicas y los jueces valoran aspectos como la precisión de los movimientos, el equilibrio, el control corporal y la corrección de cada gesto. En Para Poomsae, además, el reglamento adapta la competición a las distintas categorías funcionales de los participantes.
El bronce logrado en Sevilla reconoce así no solo el resultado de un campeonato concreto, sino también la continuidad de un deportista que ha encontrado en el taekwondo adaptado un espacio para seguir compitiendo después de más de tres décadas de práctica. En una disciplina con menor visibilidad mediática que otras modalidades deportivas, su medalla deja además una imagen poco habitual en la información local: la de un alcalaíno que alcanza el podio en un Campeonato de España.
Junto al resultado individual, el entorno del deportista también ha destacado el papel del equipo con el que viajó a Sevilla. Ese contexto refuerza el peso de una preparación que no depende solo del esfuerzo personal, sino también del trabajo compartido en grupos y clubes que sostienen la práctica del deporte adaptado y facilitan que sus competidores puedan tener presencia en campeonatos de ámbito nacional.
