- La Junta de Gobierno Local ha aprobado los pliegos para contratar los trabajos, que todavía deberán superar el procedimiento de adjudicación.
- La intervención busca mejorar las condiciones del espacio cultural y facilitar su utilización por parte de visitantes y trabajadores.
La Capilla del Oidor de Alcalá de Henares se prepara para una nueva intervención destinada a mejorar sus instalaciones. La Junta de Gobierno Local ha aprobado los pliegos de contratación de las obras para instalar un sistema de climatización y adecuar los aseos accesibles del inmueble, con un presupuesto de licitación de 307.167,70 euros.
La actuación, promovida desde la Concejalía de Patrimonio Histórico, pretende adaptar las instalaciones a las necesidades actuales de un edificio que combina su valor monumental con una actividad cultural y turística habitual. Los trabajos se centrarán en dos aspectos de su funcionamiento: las condiciones de climatización del interior y la accesibilidad de los servicios destinados a quienes utilizan el espacio.
La incorporación de un sistema de climatización permitirá abordar las necesidades de acondicionamiento térmico de unas instalaciones utilizadas tanto por trabajadores como por visitantes. Se trata de una cuestión especialmente relevante en edificios históricos que mantienen una actividad pública continuada y cuyas características arquitectónicas condicionan las posibilidades de adaptación.
La segunda parte del proyecto contempla la adecuación de los aseos accesibles, con el objetivo de mejorar las condiciones de utilización del inmueble. Esta intervención se enmarca en la necesidad de adaptar los edificios de uso público para facilitar su utilización por personas con diferentes necesidades de movilidad, especialmente cuando se trata de espacios culturales abiertos a la ciudadanía.
La Capilla del Oidor ocupa uno de los enclaves patrimoniales más representativos del centro histórico de Alcalá. Situada junto a la plaza de Cervantes, forma parte del antiguo conjunto de la iglesia de Santa María la Mayor, destruida en gran parte durante la Guerra Civil. Entre los elementos conservados destacan las capillas anexas y la torre, actualmente utilizada como mirador.
El origen de la Capilla del Oidor se remonta al siglo XV, cuando Pedro Díaz de Toledo, oidor del rey Juan II de Castilla, promovió su construcción como espacio funerario familiar. El edificio conserva elementos arquitectónicos de especial interés, entre ellos las yeserías del arco de acceso y una reja renacentista del siglo XVI.
Su vinculación con Miguel de Cervantes constituye otro de sus principales atractivos patrimoniales. En el interior se conserva la pila bautismal asociada al escritor, trasladada desde el antiguo baptisterio de Santa María, así como reproducciones documentales relacionadas con su partida de bautismo, fechada el 9 de octubre de 1547.
En la actualidad, el conjunto alberga dependencias de información turística y espacios destinados a exposiciones temporales. Su utilización cultural ha motivado distintas actuaciones de acondicionamiento a lo largo de los años. En 2020, por ejemplo, se desarrollaron mejoras museísticas que incluyeron la renovación de la iluminación, la adecuación de la rampa de acceso y una reorganización de los elementos interpretativos para destacar el patrimonio artístico del inmueble.
La nueva intervención deberá compatibilizar la instalación de los equipamientos previstos con las características arquitectónicas y patrimoniales de la Capilla del Oidor. Este condicionante resulta especialmente importante en un edificio histórico que conserva elementos originales y que, al mismo tiempo, debe responder a las necesidades propias de un espacio abierto al público.
Por el momento, la aprobación municipal afecta a los pliegos que regirán la contratación, por lo que no supone todavía la adjudicación de los trabajos ni el comienzo de las obras. El procedimiento permitirá seleccionar a la empresa encargada de ejecutar el proyecto conforme a las condiciones establecidas en el expediente.
La información facilitada por el Ayuntamiento no concreta el calendario previsto para la ejecución, la duración de las obras ni si será necesario introducir modificaciones temporales en el funcionamiento del recinto. Estos aspectos quedarán pendientes de las siguientes fases de contratación y de la planificación de los trabajos.
