El calor se instala en Alcalá: máximas de hasta 41 grados y noches tropicales durante la semana más calurosa del verano

calor 40 grados

Alcalá de Henares se enfrenta esta semana a una ola de calor persistente, con temperaturas que alcanzan y superan los 40 grados. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el episodio de calor extremo se prolongará al menos hasta el domingo 10 de agosto, con especial incidencia entre el lunes y el jueves.

Para este lunes 4 y martes 5 de agosto, se prevén máximas de 38 y 40 grados, respectivamente. En los días siguientes, la previsión se mantiene en la misma línea: máximas de entre 39 y 41 grados, y mínimas que no bajan de los 21 o 22 grados. La sensación térmica será similar o incluso superior en algunos tramos del día.

Las noches tropicales dificultarán el descanso, mientras que la exposición prolongada al sol durante el día puede volverse especialmente peligrosa. La AEMET mantiene activado el aviso por temperaturas máximas extremas en la región desde el lunes y, por el momento, está previsto que se mantenga hasta el miércoles 7.

El índice ultravioleta alcanza valores muy altos, situándose en 9 durante toda la semana. La humedad relativa se mantendrá en niveles bajos, lo que favorecerá la sensación de sequedad ambiental, especialmente en las horas centrales del día.

Aunque no se esperan precipitaciones, la combinación de altas temperaturas y viento variable, con rachas de hasta 15 km/h en algunos momentos, puede aumentar el riesgo de incendios. Se prevé un cambio en la dirección del viento a lo largo de la semana, con predominio del suroeste y el noreste, así como jornadas sin apenas movimiento de aire.

Ante esta situación, se han activado recomendaciones preventivas como evitar la actividad física intensa durante las horas de más calor, hidratarse con frecuencia, usar protección solar y prestar especial atención a niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.

Mientras tanto, las autoridades meteorológicas insisten en seguir las recomendaciones ante un episodio que, de mantenerse, podría convertirse en uno de los más intensos del verano en la ciudad.

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