- La alcaldesa rechaza la exigencia de dimisión planteada por los socialistas tras la petición de inhabilitación de la Fiscalía.
- Piquet sostiene que el PSOE, acusación popular en la causa, “no ha aportado una sola prueba directa” contra ella.
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, ha respondido este martes a la visita de Pilar Sánchez Acera a la ciudad para reclamar su dimisión, después de que la Fiscalía haya solicitado para la regidora dos años y seis meses de inhabilitación y 16 meses de multa por un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos. El PSOE, personado como acusación popular en la causa, ha reclamado su salida de la Alcaldía tras conocerse el escrito del Ministerio Público.
Piquet ha cuestionado especialmente que la dirigente socialista haya participado en la comparecencia celebrada en Alcalá. “Lo de hoy ya me parece increíble. Que venga Pilar Sánchez Acera aquí a pedir mi dimisión es pura ironía y puro cinismo”, ha afirmado. La alcaldesa ha continuado su crítica preguntándose: “¿De verdad no tenía a nadie más el Partido Socialista? Sé que el casting lo tienen complicado, que cada vez les quedan menos dirigentes disponibles para venir a dar determinadas lecciones, pero de verdad: ¿qué va a ser lo próximo? ¿Que venga Álvaro García Ortiz a Alcalá a hablarnos de filtraciones?”.
La Fiscalía sostiene en su escrito de acusación que Piquet fotografió un informe interno de la Policía Local y que, junto a quien entonces era su director de Comunicación, lo habría remitido al secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, que posteriormente publicó una imagen del documento en X. Frente a esta acusación, la alcaldesa insiste en que el PSOE “no ha aportado una sola prueba directa” que demuestre que ella enviara el documento: “No existe un WhatsApp mío enviándolo, no existe un correo electrónico mío enviándolo ni existe un mensaje mío enviándolo”.
Piquet también ha relacionado su crítica con el papel de Sánchez Acera en el caso del correo de Alberto González Amador. La dirigente socialista declaró ante el Tribunal Supremo que recibió una imagen con el contenido del documento y que se la remitió al entonces líder del PSOE madrileño, Juan Lobato, mientras sostuvo que le había llegado de periodistas y no de la Fiscalía ni de La Moncloa. Piquet ha utilizado este antecedente para cuestionar la elección del PSOE de Madrid para reclamar precisamente su dimisión por una presunta filtración.
La alcaldesa ha defendido finalmente su presunción de inocencia y ha asegurado que planteará su defensa dentro del procedimiento judicial. “Una acusación no se convierte en una prueba por repetirla cien veces”, ha señalado antes de insistir en que está convencida de que no será condenada. “Yo me voy a defender donde corresponde, con hechos y con argumentos jurídicos”, ha concluido, antes de reiterar que la presencia de Sánchez Acera en Alcalá demuestra, a su juicio, que los socialistas “han perdido el sentido de la ironía”.
