- El plan incorpora la figura del Mentor Formador para impulsar el relevo de conocimiento y la colaboración intergeneracional en las empresas
- Amplía la Tarifa Cero a nuevos autónomos mayores de 52 y prevé tutores especializados en las oficinas de empleo con itinerarios individualizados
La Comunidad de Madrid destinará 135 millones de euros en los dos próximos años al Plan de Empleo Sénior, un paquete de medidas centrado en personas desempleadas mayores de 45 años con el objetivo de mejorar su empleabilidad y facilitar su reincorporación al mercado laboral. La consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, presentó la iniciativa ante empresarios en la Real Academia de Ingeniería, en el marco de una jornada dedicada a los “retos y oportunidades” del talento sénior en las empresas.
El anuncio llega en un momento en el que el peso del desempleo se concentra, cada vez más, en las edades medias y avanzadas. Según datos del Servicio Público de Empleo de la Comunidad de Madrid, a cierre de diciembre de 2024 había 165.902 personas paradas mayores de 45 años, lo que supone más de la mitad del paro registrado en la región. Y, dentro del desempleo de larga duración, el grupo sénior representa una mayoría amplia, un patrón que también reflejan los informes estatales sobre el mercado de trabajo en Madrid.
El eje más visible del plan es el incentivo a la contratación indefinida. La Comunidad plantea ayudas de hasta 7.500 euros por cada contrato indefinido realizado a personas mayores de 45 años. El diseño incluye un tope por empresa: cada compañía podrá acceder a la subvención para un máximo de diez contratos al año bajo esta modalidad, una forma de concentrar el esfuerzo en incorporaciones estables y evitar que el programa se diluya en contrataciones de corta duración.
Desde el punto de vista empresarial, la administración regional defiende que estos incentivos buscan aliviar un problema que se repite en distintos sectores: vacantes que tardan en cubrirse, rotación elevada y dificultades para retener perfiles con experiencia. En ese diagnóstico, el plan sitúa a los sénior como un posible “reservorio” de mano de obra cualificada y con trayectoria, especialmente en ocupaciones donde el oficio y el conocimiento práctico pesan tanto como la formación reglada.
Otra de las piezas anunciadas es la creación de la figura del Mentor Formador, pensada para promover el intercambio de conocimiento dentro de las plantillas. La idea es impulsar dinámicas de colaboración entre generaciones: por un lado, la transmisión del “saber hacer” y la gestión de situaciones complejas por parte de los trabajadores con más experiencia; por otro, el apoyo de perfiles más jóvenes en el uso de herramientas digitales y nuevos procesos de trabajo.
El plan incorpora, además, medidas para quienes opten por el autoempleo en edades avanzadas. La Consejería incluye la ampliación de la Tarifa Cero para nuevos autónomos mayores de 52 años. En la práctica, la iniciativa busca reducir el coste de entrada a la actividad por cuenta propia y facilitar una transición desde el desempleo hacia el emprendimiento cuando la contratación se vuelve más difícil. Según lo presentado, quienes inicien la actividad y dejen de percibir el subsidio por desempleo podrán recibir hasta 480 euros al mes, además de una subvención del 100% de sus cotizaciones.
La arquitectura del programa se completa con cambios en la intermediación laboral. Las Oficinas de Empleo contarán con equipos de tutores especializados en personas mayores de 45 años, con el encargo de diseñar itinerarios individualizados y realizar un filtrado de candidaturas ajustado a las demandas de las empresas. El objetivo declarado es reducir el desajuste entre ofertas y perfiles disponibles, un factor que suele penalizar más a quienes llevan más tiempo fuera del mercado laboral.
La presentación del Plan de Empleo Sénior se enmarca en una semana de actividades promovidas por la Consejería orientadas a visibilizar el talento sénior, con talleres y encuentros centrados en herramientas para afrontar una “segunda vida profesional”. Más allá del calendario, la eficacia del plan dependerá de su capacidad para traducir incentivos y orientación en contrataciones sostenidas y en una reducción del desempleo de larga duración, el principal cuello de botella para los mayores de 45 años.










