El Plan Moves III acelera la movilidad eléctrica en Madrid con 50.000 solicitudes y fondos casi agotados

Plan Moves

Fuente: Comunidad de Madrid

El Plan Moves III, el principal instrumento estatal para impulsar la movilidad eléctrica y la instalación de puntos de recarga, avanza hacia el cierre de su convocatoria con una elevada demanda en la Comunidad de Madrid. La región acumula decenas de miles de solicitudes de particulares, autónomos y empresas para adquirir vehículos de cero emisiones y financiar infraestructuras de recarga, en un contexto de transición energética en el que estas ayudas se han convertido en un elemento clave para decidir la compra.

Según los datos difundidos por el Gobierno regional a partir del balance oficial del programa, Madrid concentra el 32% de las ayudas estatales a la movilidad eléctrica ya concedidas en España. Esta posición se traduce en más de dos millones de euros abonados a beneficiarios del Plan Moves III y en una fuerte presión sobre los fondos disponibles, que prácticamente se han agotado y obligan a tramitar buena parte de las solicitudes a través de una lista de espera.

En el caso de los vehículos de cero emisiones —fundamentalmente turismos eléctricos puros o híbridos enchufables con determinadas condiciones de autonomía—, durante 2025 se han otorgado más de 45 millones de euros en incentivos. Esta cantidad representa el 84% de los 54,5 millones inicialmente asignados a Madrid dentro del reparto estatal de recursos para movilidad sostenible, lo que deja un margen muy reducido para nuevas concesiones sin una ampliación de presupuesto.

Para evitar que miles de expedientes queden sin respuesta, la Comunidad de Madrid ha pedido al Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) una ampliación de fondos por valor de 85 millones de euros. No es la primera vez que lo hace: en septiembre ya cursó una solicitud previa por 70 millones adicionales, que continúa pendiente de resolución. La respuesta del organismo estatal será determinante para saber cuántas de las solicitudes registradas podrán convertirse efectivamente en ayudas pagadas.

La cantidad reclamada permitiría dar salida a más de 50.000 peticiones ya registradas, tanto para la compra de vehículos como para la instalación de puntos de recarga vinculados en garajes privados, comunidades de propietarios, empresas y aparcamientos públicos. Además, serviría para absorber las solicitudes que previsiblemente seguirán llegando hasta el cierre del plazo del Plan Moves III, fijado para el próximo 31 de diciembre.

La elevada demanda de incentivos se ha reflejado en la rapidez con la que se han ido agotando las distintas líneas del programa en Madrid. Los incentivos para la adquisición de vehículos se pusieron en marcha el 11 de junio y se consumieron en apenas un mes. Algo similar ocurrió con las ayudas destinadas a puntos de recarga, dotadas con 10,9 millones de euros, que se agotaron en unas dos semanas. Desde entonces, la gestión se ha apoyado en las ampliaciones de crédito y en la lista de espera que permanece abierta en la web de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (FENERCOM).

El Plan Moves III no se limita a la compra de coches eléctricos o a la instalación de cargadores. En paralelo, y a través de otros programas financiados con fondos europeos, Madrid también gestiona ayudas para el autoconsumo, el almacenamiento energético y la instalación de sistemas térmicos renovables en viviendas y empresas. En este ámbito, el balance autonómico recoge más de 252 millones de euros concedidos y 148 millones ya abonados a más de 40.000 beneficiarios, lo que supone alrededor del 60% de las ayudas aprobadas.

El volumen de solicitudes y de fondos tramitados refleja el peso que ha adquirido el Plan Moves III en la transición energética de la región. Para muchos hogares y pymes, la subvención marca la diferencia entre poder renovar un vehículo de combustión por uno eléctrico o mantener el actual, así como entre instalar o no un punto de recarga propio. De ahí que la incertidumbre sobre la llegada de nuevos fondos genere preocupación entre concesionarios, instaladores y potenciales beneficiarios que han iniciado los trámites.

A la espera de la decisión del IDAE, el calendario juega en contra de quienes aún valoran acogerse al Plan Moves III. El límite del 31 de diciembre obliga a acelerar decisiones de compra y obras de instalación en un contexto de elevados costes de la energía y de encarecimiento generalizado de la vida. Si finalmente se concede la ampliación de 85 millones solicitada, Madrid podría consolidar su papel como uno de los territorios donde más se ha aprovechado este instrumento estatal.

El futuro de los incentivos a la movilidad eléctrica y al autoconsumo quedará, en cualquier caso, ligado a los nuevos programas que el Gobierno central articule a partir de 2026 y a la capacidad de las comunidades autónomas para gestionarlos con rapidez. El cierre del Moves III deja sobre la mesa un mensaje claro: la demanda existe, los fondos se agotan con rapidez y la transición hacia un parque móvil menos contaminante se acelera cuando las ayudas llegan a tiempo.

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