- El PSOE defendió la adhesión al abono único estatal como una vía para abaratar y unificar la movilidad de los vecinos
- El PP rechazó la iniciativa al considerar que el debate debía centrarse en la seguridad y el estado del sistema ferroviario
La discusión sobre el precio del transporte público volvió a colarse en el debate municipal en Alcalá de Henares en el Pleno de enero, con el foco puesto en cómo se conectan —y cuánto cuestan— los desplazamientos cotidianos en una ciudad que depende de Cercanías y de los autobuses interurbanos para trabajar, estudiar o acceder a servicios.
El Grupo Socialista defendió una moción para que la Comunidad de Madrid y el Consorcio Regional de Transportes (CRTM) se adhieran al abono único estatal impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. La iniciativa salió adelante en el debate político, pero fue rechazada en la votación con los votos en contra de PP y Vox.
El abono único estatal es un título personal de 30 días que plantea una tarifa plana y un uso ilimitado en los servicios incluidos dentro del sistema, con el objetivo de facilitar la intermodalidad y abaratar el coste para el usuario habitual. En el planteamiento al que aludió el PSOE durante el Pleno, el precio se sitúa en 60 euros mensuales para mayores de 26 años y 30 euros para quienes tienen hasta 26, con diferencias de integración según los convenios que suscriban las distintas administraciones.
Durante su intervención, la concejala socialista María Aranguren defendió que la moción buscaba abrir una vía de negociación para que la Comunidad de Madrid se incorpore al sistema estatal, y describió los efectos prácticos que, a su juicio, tendría para vecinos que se desplazan entre territorios. “No se pretende imponer nada, se pretende negociar. Cataluña ya ha anunciado que lo va a aplicar. El País Vasco y Andalucía están abiertos a negociar con el Gobierno de España, y nosotros, con esta moción, pedimos que la Comunidad de Madrid haga lo mismo”, afirmó.
Aranguren sostuvo que la incorporación permitiría usar el abono en origen y destino dentro del mismo marco de tarifa plana, y puso ejemplos de movilidad estudiantil y laboral fuera de la región. “Porque si la Comunidad de Madrid se adhiere al abono único estatal, un vecino o vecina de Alcalá de Henares que trabaje o estudie, por ejemplo, en la Universidad de Barcelona o tenga que desplazarse a trabajar a Barcelona, podrá hacerlo gratis durante todo el mes por sesenta euros si tiene más de veintiséis años, o por treinta si tiene hasta veintiséis años”, señaló.
La concejala socialista incidió en la idea de que el abono perdería coherencia si permite moverse en una comunidad autónoma y no en otra, y vinculó el debate a una mejora de la vida diaria. “Si la Comunidad de Madrid no entra en este abono único estatal, el mismo vecino de Alcalá o vecina de Alcalá que se saque el abono único estatal podrá utilizar el metro en Barcelona, pero no podrá utilizar el metro en Madrid… no podrá utilizar un autobús en Alcalá de Henares para ir al Hospital Príncipe de Asturias. Y esto parece que no tiene mucho sentido… de lo que se trata es de que facilitemos la vida a la gente y de que facilitemos la movilidad”, añadió.
Desde el PP, la concejala Cristina Alcañiz enmarcó el debate en la situación del sistema ferroviario y criticó que el Pleno abordara una propuesta de adhesión al abono en un momento en el que, según defendió, deberían priorizarse cuestiones de seguridad, mantenimiento y gestión. “En los últimos días, España ha vivido uno de los episodios más trágicos en materia de transporte ferroviario, con cuarenta y cinco personas fallecidas… que han vuelto a poner en cuestión el estado del sistema ferroviario, el mantenimiento de las infraestructuras y la gestión del Ministerio de Transportes”, afirmó.
Alcañiz consideró que llevar la moción en ese contexto supone una decisión política deliberada y vinculó la firma de la iniciativa a un responsable con presencia en el Congreso. “Traer hoy a este Pleno una moción de adhesión política no es un error, es una elección consciente… Resulta especialmente grave que esta moción esté firmada por un diputado del Congreso y miembro de la Comisión de Transportes”, señaló.
Tras la votación, el PSOE defendió públicamente que la moción tenía un componente social orientado a reducir el coste del transporte para usuarios habituales, y criticó el sentido del voto de PP y Vox. Los socialistas sostienen que la adhesión al sistema estatal permitiría simplificar tarifas y abaratar el transporte para miles de usuarios diarios de Cercanías y autobuses interurbanos, con especial impacto en una ciudad situada en la corona B3.
El debate sobre la integración del CRTM en el abono único estatal, en todo caso, no se agota en el plano municipal: la medida requiere acuerdos de colaboración y decisiones administrativas entre niveles de gobierno. Con el abono estatal ya en marcha desde el 19 de enero de 2026 para los servicios incluidos, la discusión política se desplaza ahora a si la Comunidad de Madrid y su Consorcio optan por entrar en el sistema y en qué condiciones, algo que marcaría el alcance real para los usuarios de Alcalá y del conjunto del corredor del Henares.
