- La Policía Nacional investiga nuevas líneas de investigación, incluidas posibles venganzas personales. Analizan posibles conflictos en el entorno personal de la víctima.
- Los casquillos de bala y las grabaciones de seguridad son clave para identificar al autor del crimen. Las cámaras podrían aportar datos sobre el vehículo usado en la huida.
El trágico suceso que conmocionó a los vecinos y vecinas del barrio de El Chorrillo el pasado lunes 13 de enero sigue siendo objeto de una intensa investigación por parte de la Policía Nacional. Jesús B.J., un feriante de 49 años conocido en la localidad, fue brutalmente asesinado a tiros a escasos metros de su domicilio en la calle Los Hueros, en un crimen que ha dejado a la comunidad en estado de shock.
Según los primeros datos recopilados, Jesús había aparcado su furgoneta en las inmediaciones de la gasolinera Cepsa, junto a la avenida de Daganzo, y se dirigía hacia su casa cuando fue interceptado. Testigos presenciales narraron que se escucharon al menos seis detonaciones. Tres de los disparos impactaron en zonas vitales, como la cabeza, el cuello y el tórax, provocándole la muerte inmediata. “Escuché ruidos, pero pensé que eran golpes. Al salir, lo vi en el suelo y me di cuenta de que eran disparos”, relató el propietario del bar Moya, ubicado a escasos metros del lugar del ataque.
Otros testigos afirmaron haber visto a un individuo huir a pie tras el tiroteo, para luego subir a un vehículo que le esperaba en la avenida cercana. El Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional lidera la investigación, centrándose en identificar al responsable y determinar el móvil del crimen.
Aunque inicialmente se apuntó a un ajuste de cuentas como la principal hipótesis, en los últimos días han surgido nuevas líneas de investigación que incluyen la posibilidad de una venganza personal. Este cambio de enfoque se debe a las declaraciones de vecinos y familiares, así como al análisis del entorno de la víctima. Además, la Policía ha descartado el uso de un silenciador en el arma utilizada, un detalle que inicialmente había llevado a especular sobre la implicación de un sicario.
Entre las pruebas más relevantes se encuentran los casquillos de bala recogidos en la escena del crimen y las grabaciones de cámaras de seguridad cercanas. Estas últimas podrían ser clave para identificar el vehículo en el que huyó el agresor. Mientras tanto, los agentes continúan interrogando a personas cercanas a Jesús para esclarecer los posibles motivos tras este brutal ataque.
El barrio de El Chorrillo, conocido por su carácter residencial tranquilo, está profundamente afectado por lo sucedido. Los vecinos describen a Jesús y su familia como personas trabajadoras y respetadas, con una larga trayectoria en el sector ferial. “Eran gente honrada. Nunca había pasado algo así aquí”, comentó una residente.
La conmoción fue palpable en el lugar del crimen, donde los familiares de Jesús, visiblemente afectados, se congregaron mientras las autoridades realizaban las diligencias pertinentes. Los gritos y llantos de sus seres queridos resonaban en la calle, reflejando el profundo dolor de una familia que ahora busca respuestas.
Este asesinato, el primero registrado en la Comunidad de Madrid en 2025, ha generado preocupación entre los vecinos. Aunque El Chorrillo es históricamente una zona tranquila, el hecho de que alguien armado pueda cometer un crimen tan violento en plena vía pública ha hecho que algunos residentes expresen su inquietud. “Es aterrador pensar que esto pueda pasar en nuestras calles. Nos hace sentir inseguros”, afirmó un vecino que prefirió no revelar su identidad.
El cuerpo de Jesús ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valdebebas para la realización de la autopsia. Los resultados de este procedimiento podrían aportar detalles cruciales sobre las circunstancias del asesinato. Además, la Policía Nacional ha reiterado su petición de colaboración ciudadana para recabar información que pueda ser útil para la investigación.









