- El rector José Vicente Saz insiste en la necesidad de cerrar las negociaciones con la Comunidad de Madrid.
- La CRUMA advierte de que no todas las universidades pueden soportar la actual presión presupuestaria.
La financiación universitaria vuelve a situarse en el centro del debate académico madrileño. En la apertura del curso, el presidente de la Conferencia de Rectores de Universidades Madrileñas (CRUMA) y rector de la Universidad de Alcalá (UAH), José Vicente Saz, expresó públicamente su preocupación por la situación económica de los centros y reclamó un modelo estable que permita planificar a medio y largo plazo.
En declaraciones realizadas desde la plaza de los Santos Niños, Saz destacó que “todas las universidades tienen una tensión presupuestaria clara”, aunque algunas cuentan con más margen económico para resistir que otras. En el caso de la UAH, precisó que la institución ha mantenido una economía estable en los últimos años, pero subrayó que esa estabilidad no elimina la incertidumbre derivada de las negociaciones abiertas con la Comunidad de Madrid.
El rector explicó que el pasado año la UAH no recibió tantos fondos como los gastos que tuvo que afrontar, una situación que, según señaló, dificulta la formulación de presupuestos equilibrados. Por este motivo, consideró que el gran reto de este curso será la Ley de Universidades, en particular el modelo de financiación de los centros públicos, del que se esperan avances en los próximos meses.
En relación con este proceso legislativo, Saz reconoció que no en todos los aspectos las universidades están de acuerdo, pero mostró su intención de que el texto final cuente con un respaldo mayoritario del ámbito académico. “Aunque es muy difícil, vamos a intentar que si sale una ley, al menos cuente con el apoyo de la mayoría de las universidades”, apuntó.
La CRUMA mantiene conversaciones con la Comunidad de Madrid para lograr un sistema que asegure la sostenibilidad económica de las universidades. Según Saz, el objetivo es que el Gobierno regional garantice recursos suficientes para afrontar gastos básicos y nuevas iniciativas, lo que facilitaría la puesta en marcha de proyectos de innovación y actividades académicas de calidad.
El debate sobre la financiación universitaria en Madrid no es nuevo. En los últimos años, los rectores han advertido en reiteradas ocasiones de la falta de recursos para cubrir el incremento de costes y para mantener la competitividad en investigación y docencia. La aprobación de un modelo más estable supondría, según defienden, un paso imprescindible para consolidar la calidad del sistema universitario madrileño y garantizar su capacidad de respuesta a los retos sociales y tecnológicos.
Con este escenario, el curso académico arranca con un clima de expectación y de presión negociadora. La UAH y el resto de universidades madrileñas esperan que los próximos meses sean decisivos para definir un marco financiero que aporte certidumbre y permita diseñar el futuro con mayor seguridad.










