- El chef y docente Javier Serrano presenta el sábado 10 de enero a las 18:00 su obra ‘Cocinar la vida, recetas para un alma hambrienta’.
- El acto está previsto en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica (calle Santa María la Rica, 3), dentro de la programación cultural local.
En Alcalá, enero suele arrancar con agenda cultural intensa: tras las fiestas, vuelven los encuentros con autores, las presentaciones y las conversaciones pausadas que llenan salas pequeñas. En ese contexto se enmarca la presentación de ‘Cocinar la vida, recetas para un alma hambrienta’, el libro con el que el chef y profesor de cocina Javier Serrano propone un viaje donde la gastronomía funciona menos como escaparate y más como relato personal.
El acto está previsto para el sábado 10 de enero, a las 18:00, en el salón de actos del Antiguo Hospital de Santa María la Rica (calle Santa María la Rica, 3), un espacio habitual de la programación cultural de la ciudad. La cita gira en torno a una obra breve y de tono intimista que se mueve entre la reflexión y la evocación, utilizando objetos cotidianos de cocina como hilo conductor.

Serrano, formado en la Escuela de Hostelería de Alcalá de Henares y vinculado profesionalmente a la docencia culinaria, plantea un enfoque que se aleja del recetario convencional. ‘Cocinar la vida’ no se presenta como un manual de técnica ni como una autobiografía al uso: su propuesta se apoya en la idea de que cocinar —como vivir— tiene tiempos propios y deja huellas. A partir de esa premisa, el texto recurre a escenas domésticas, recuerdos y aprendizajes acumulados en el oficio.
La estructura del libro se organiza en capítulos cortos dedicados a elementos esenciales de la cocina —el fuego, la cuchara, el pan, el caldo o el mantel— y les asigna un significado más amplio. El fuego aparece como símbolo de transformación; el caldo, como refugio y sostén; el mantel, como archivo silencioso de quienes se han sentado a la mesa. La lectura, así, se construye a base de metáforas sencillas, ancladas en lo cotidiano.
El planteamiento dialoga con una tendencia cada vez más visible en la literatura gastronómica contemporánea: textos que usan el universo de la cocina para hablar de cuidado, memoria y vínculos, en contraste con la gastronomía convertida en espectáculo. En ese marco, el libro insiste en lo que ocurre fuera del plato: la espera, la repetición, el gesto aprendido, la herencia familiar y el valor de compartir.
Más allá del acto en sí, la presentación en Alcalá funciona también como una oportunidad para situar a un autor local en una conversación cultural que conecta oficio y ciudad. Santa María la Rica, además, suele acoger propuestas que combinan divulgación y encuentro con el público, por lo que el formato encaja con una obra pensada para leerse sin prisa y con margen para el diálogo.