La CHT protege Beleña tras los incendios para evitar que cenizas y sedimentos alcancen el agua que abastece a Alcalá

embalse

Fofo: CHT

La Confederación Hidrográfica del Tajo ha comenzado a actuar sobre la cuenca del embalse de Beleña para reducir las consecuencias que pueden provocar las primeras lluvias después de los grandes incendios forestales de este verano. El organismo ha ejecutado ya 600 albarradas en diez arroyos con el objetivo de retener cenizas, sedimentos y tierras que han quedado expuestas tras desaparecer parte de la cubierta vegetal.

La actuación tiene una conexión directa con Alcalá de Henares. La ciudad forma parte de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, que gestiona el suministro procedente principalmente del río Sorbe y abastece actualmente a 44 municipios. Alcalá es, además, el único municipio de la Comunidad de Madrid integrado en esta mancomunidad, por lo que la conservación de las captaciones de Beleña tiene una dimensión que trasciende la provincia de Guadalajara.

El incendio de La Mierla afectó a una extensa superficie de la Sierra Norte de Guadalajara y dejó zonas sin vegetación capaces de retener el terreno cuando se producen precipitaciones. En esas condiciones aumenta el riesgo de que el agua movilice tierra, restos vegetales y cenizas hacia barrancos, arroyos y embalses. La prioridad de la Confederación es impedir que esos materiales alcancen las captaciones destinadas al abastecimiento de población.

Los primeros trabajos se concentran en diez cursos de agua de la cuenca de Beleña. Entre ellos aparecen los arroyos de la Fuente, los Cogorros, la Hoz, Madroñal, las Quintillas y Sacedoncillo, además del barranco de Valdelapuente y otros tres arroyos sin denominación. Las albarradas funcionan como pequeñas barreras que reducen la velocidad del agua y permiten retener parte de los materiales arrastrados por la escorrentía.

La Confederación contempla además utilizar diques o fajinas cuando las condiciones del terreno lo hagan necesario. Estas intervenciones no tienen como finalidad tratar posteriormente el agua contaminada, sino actuar antes sobre las laderas y cauces para disminuir la cantidad de ceniza y sedimentos que puede alcanzar las masas de agua cuando lleguen episodios de lluvia.

Beleña tiene una importancia estratégica dentro de estos trabajos porque su captación abastece a alrededor de 400.000 habitantes. La Confederación ha priorizado también las cuencas de aportación de Alcorlo y Pozo de los Ramos, aunque las 600 albarradas ya ejecutadas se encuentran en estos momentos en los arroyos vinculados al embalse de Beleña.

Las actuaciones forman parte de un programa inicial de 4 millones de euros que la Confederación Hidrográfica del Tajo está desplegando en diferentes territorios afectados por los incendios, entre ellos La Mierla, Las Hurdes, Casas de Millán y la Sierra Oeste. Esa cantidad no corresponde exclusivamente a Beleña, sino al conjunto de los primeros trabajos previstos en estas zonas de la cuenca hidrográfica.

El plan incluye también reducción de escorrentías, retirada de vegetación quemada y eliminación de troncos que puedan formar tapones en los cauces, especialmente aguas arriba de zonas habitadas con riesgo de inundación. Posteriormente están previstas intervenciones de recuperación ambiental en ecosistemas forestales asociados a ríos y arroyos afectados por el fuego.

Para Alcalá, la principal consecuencia práctica está en la protección preventiva de una de las fuentes de su sistema de abastecimiento. La intervención se realiza antes de que las lluvias posteriores al verano puedan movilizar los materiales acumulados sobre el terreno quemado, un periodo especialmente relevante para comprobar la eficacia de las medidas implantadas en la cuenca de Beleña.

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