- Qué es y cómo aplicar el Proteger‑Avisar‑Socorrer de forma segura, paso a paso y sin improvisar.
- Cuándo señalizar, a qué número llamar, qué decir al 112 y qué hacer —y no hacer— con las víctimas.
Un accidente de tráfico no avisa. Llega en segundos y deja a cualquier conductor o peatón con la misma duda: ¿qué hago ahora para ayudar sin poner en riesgo a nadie? La respuesta en España está resumida en tres letras fáciles de recordar: PAS. Este protocolo —Proteger, Avisar, Socorrer— ordena la intervención para evitar un segundo accidente y para que la asistencia profesional llegue cuanto antes.
Aunque suene elemental, la experiencia de los servicios de emergencia (112) confirma que los errores más comunes suceden en los primeros minutos: detenerse mal, invadir la calzada innecesariamente, mover a la víctima o dar instrucciones improvisadas. Aplicar el PAS reduce riesgos y mejora el pronóstico de los heridos, tanto en una autovía como en una calle urbana de Alcalá de Henares.
Además, es un protocolo atemporal y transversal: no depende del tipo de accidente ni del modelo de vehículo. Ordena la actuación y la hace comprensible para cualquier persona, con o sin formación sanitaria.
Qué es el Protocolo PAS y por qué importa
El PAS es una secuencia de actuación para testigos de un accidente de tráfico. Su lógica es preventiva: primero asegurar la escena, después activar la ayuda profesional y, por último, prestar una asistencia inicial sin agravar lesiones.
Aplicarlo tiene tres ventajas claras. La primera, evitar el “accidente secundario” (alcances a quien se ha detenido a ayudar). La segunda, ganar tiempo clínico activando recursos adecuados con información precisa. Y la tercera, minimizar daños hasta la llegada de sanitarios y fuerzas de seguridad.
P de Proteger: seguridad de la zona y de las personas
El primer paso no es correr hacia el vehículo siniestrado, sino hacer segura la escena. Estaciona el coche en un lugar visible y lo más fuera de la calzada posible, activa las luces de emergencia y ponte el chaleco reflectante antes de salir. Tu seguridad es parte de la solución.
Señaliza la zona con el dispositivo homologado (triángulos o baliza luminosa V16, según la normativa vigente) siempre que sea seguro hacerlo. En vías rápidas, valora el tráfico y la visibilidad; si colocar un triángulo te expone, no lo coloques: prioriza retirarte al arcén tras la barrera y mantenerte en zona protegida.
En entornos urbanos —por ejemplo, la Vía Complutense o la Avenida de Guadalajara— basta muchas veces con luces de emergencia y control del flujo: abre distancia con el siniestro, evita aglomeraciones y no invadas carriles innecesariamente. Si hay riesgo (fuga de combustible, humo, tráfico intenso), aleja a curiosos y cierra acceso con señales manuales desde lugar seguro.
A de Avisar: llamada eficaz al 112
Cuando la escena esté protegida, llama al 112. Es la puerta de entrada a ambulancias, bomberos y policía. Una llamada clara vale más que dos apresuradas.
Indica qué ha ocurrido, dónde y cuántos afectados. Si puedes, proporciona referencias: punto kilométrico y sentido en la A‑2, rotonda más próxima, cruce o número de calle. Describe riesgos añadidos (humo, fuego, derrames, vehículos inestables) y estado aparente de las personas: consciente/inconsciente, respira/no respira, hemorragias visibles, atrapados.
Sigue las preguntas del operador y no cuelgues hasta que te lo indiquen. Si no eres quien mejor ve la escena, pasa el teléfono a la persona que la tiene a la vista. En ocasiones te darán instrucciones telefónicas (por ejemplo, para iniciar RCP si una persona no respira).
S de Socorrer: ayuda inicial sin causar más daño
Socorrer no es “hacer de sanitario”, sino aplicar medidas básicas que salvan vidas sin invadir actuaciones técnicas. La regla general es clara: no muevas a la víctima ni retires el casco a un motorista salvo riesgo vital inminente (incendio, humo tóxico, explosión, caída al vacío) o indicación explícita del 112.
Comprueba si la persona responde y respira. Si está inconsciente pero respira y no hay lesiones que lo impidan, colócala con cuidado en posición lateral de seguridad, vigilando la respiración. Si no respira y el 112 lo confirma, inicia RCP con compresiones torácicas firmes en el centro del pecho hasta la llegada de los equipos.
Controla hemorragias externas presionando de forma directa con gasas o tela limpia. Evita torniquetes improvisados. Abriga a las víctimas para prevenir la hipotermia, incluso en verano, y no les des comida, bebida ni medicamentos. Acompaña con calma; tu voz orienta y tranquiliza.
Señalización: triángulos y balizas V16, seguridad por encima de todo
El objetivo de señalizar no es “cumplir” sino ser visto a tiempo. Coloca los triángulos en carreteras convencionales a la distancia reglamentaria y, en autovías/autopistas, valora muy bien si salir a ponerlos es seguro. Las balizas V16 facilitan señalización desde el propio vehículo, sin caminar por la calzada.
Sea cual sea el dispositivo, decide con prudencia: si señalizar te pone en peligro, no lo hagas. Refuerza entonces con luces de emergencia, posición del coche y alejamiento del flujo de tráfico. Mantén a los acompañantes tras la barrera o en zona protegida.
Coordinarse con otros testigos: menos ruido, más eficacia
Si hay más personas ayudando, reparte tareas: alguien protege y guía el tráfico, otro llama al 112, otro acompaña a la víctima. Evita duplicar llamadas o dar datos contradictorios. Un único interlocutor con el 112 agiliza la activación de recursos.
Si surge una persona con formación sanitaria, cede el liderazgo técnico y apoya en tareas auxiliares. Evita las discusiones en la escena; consumen tiempo y aumentan el riesgo.
Errores frecuentes que conviene evitar
Incluso con buena intención, estos fallos son habituales y agravan la situación. Tenlos presentes y evítalos:
- Detenerse de forma brusca y en mala posición, generando un nuevo peligro. Mejor rebasar el punto del siniestro y aparcar con seguridad antes de volver andando por el arcén.
- Invadir la calzada para grabar o curiosear. La prioridad es ser visible y estar a salvo.
- Mover a las víctimas “para que respiren mejor” sin valorar riesgos. Solo ante urgencia vital o bajo indicación del 112.
- Quitar cascos de moto o manipular cuellos/espalda sin control. Riesgo de lesión medular.
- Dar de beber o medicación a personas heridas. Puede complicar su atención sanitaria.
- Colocar mal la señalización o hacerlo en condiciones de escasa seguridad. La señalización nunca justifica exponerse.
Tras interiorizar estos puntos, el PAS resulta más natural y reduce la improvisación.
Caso práctico: aplicación del PAS en la A‑2 a la altura de Alcalá
Circulas sentido Madrid y ves un turismo colisionado contra la mediana, con un motorista detenido a su lado. Proteges: enciendes emergencias, te abres al arcén y te colocas más adelante, donde la curva ofrece visibilidad. Chaleco puesto, baliza V16 encendida en el techo. Te sitúas tras la barrera y, si es seguro, pides a otro conductor que no invada la calzada.
Avisas: llamas al 112. Indicas “A‑2, kilómetro aproximado 25‑26, sentido Madrid, un vehículo contra la mediana y posible herido; hay un motorista asistiendo”. Señalas que no hay fuego, sí tráfico intenso, y que ves a una persona sentada dentro del coche, consciente pero aturdida.
Socorres: te acercas sin invadir carriles. Hablas con la conductora, confirmas que respira y responde. No la mueves. Cortas el contacto del coche si puedes hacerlo desde tu postura segura. Una toalla sirve para presionar una herida leve en la frente. Llega una patrulla y, después, la ambulancia. Tu intervención ha sido ordenada y segura.
Consejos adicionales: niños, personas mayores y motociclistas
Con menores o personas mayores, extrema la calma y la comunicación. Evita separarlos de sus acompañantes salvo necesidad. Observa señales de confusión o desorientación y comunícalas al 112. En motociclistas, recuerda: no retires el casco salvo urgencia vital; estabiliza la cabeza sujetando el casco suavemente en línea con el tronco mientras hablas con la persona.
En vehículos con sistemas de retención infantil, si hay que evacuar por riesgo inminente, intenta mantener al menor anclado a su silla y extraer el conjunto si es posible y seguro. Si no, sigue las indicaciones del 112.
¿Y si estoy sola/o y no puedo hacer todo a la vez? Mantén el orden: protege lo imprescindible, avisa y socorre dentro de tus capacidades. Es preferible una escena segura y una buena llamada que una intervención precipitada.
¿Puedo usar el móvil para geolocalizar el punto? Sí. La posición del teléfono o aplicaciones de mapas ayudan a dar coordenadas. En ciudad, indica calle, número o hito reconocible.
¿Qué pasa si tengo miedo a hacer RCP? El 112 te guiará por teléfono. Solo con compresiones constantes ya aportas una ayuda decisiva hasta la llegada del equipo sanitario.
El Protocolo PAS es sencillo de recordar y, bien aplicado, marca la diferencia entre una ayuda eficaz y una intervención que añade riesgos. Proteger, Avisar y Socorrer no son tres acciones aisladas, sino una secuencia lógica que prioriza la seguridad, activa recursos profesionales y acompaña a las víctimas sin causar más daño. Interiorizarla —y recordarla en cada desplazamiento— es la mejor forma de estar preparados para un imprevisto que, por definición, nadie espera pero cualquiera puede presenciar.
Nota: La señalización y dispositivos (triángulos, balizas V16) deben ser homologados y su uso puede variar según la normativa vigente. En caso de duda, sigue siempre las indicaciones del 112 durante la llamada.










