- Las justas medievales, el Festival Celta y los pasacalles de Don Quijote y Sancho figuran entre los grandes reclamos de la edición.
- La selección incluye también cetrería, recreación militar, teatro, espectáculos familiares y actividades nocturnas.
Con 324 actividades en cinco días, el Mercado Cervantino obliga a elegir. El programa combina propuestas muy diferentes y no todas requieren el mismo tiempo ni se encuentran en la misma zona. Estos son doce planes que permiten hacerse una idea amplia de la edición de 2026.
Las justas medievales son el espectáculo de mayor formato. Se celebran en el Recinto Amurallado del Palacio Arzobispal, dentro de la Huerta del Obispo, y cuentan con diez sesiones repartidas entre los cinco días. El sábado ofrece tres pases.
El Festival de Música Celta es otra de las citas centrales. Grimorium, Gwendal, Kinnia Band y Acibreira actuarán de jueves a domingo a las 21:15 en la Huerta del Obispo.
Don Quijote y Sancho recorrerán el mercado todos los días. La Recua Teatro protagoniza salidas desde Plaza de Cervantes y pasacalles posteriores por diferentes zonas, a menudo acompañados por grupos musicales.
Las exhibiciones de cetrería de Francisco Miranda tienen varios pases cada jornada y se complementan con una exposición de aves en la Huerta del Obispo. La zona incluye también paseos en dromedario y camello y caravanas de burros.
El campamento del siglo XVII ofrece rondas de guardia, entrenamiento de soldados, demostraciones de artillería y explicaciones sobre cómo se vestía un soldado. El desfile de los Tercios añade una presencia itinerante por el mercado.
La fantasía ocupa un espacio amplio en el programa. Dragones, orcos, brujas, trolls, demonios y criaturas de compañías como Dark Fantasy, TrusKtrus y Teatro de la Saca aparecen durante la tarde y la noche.
Plaza de Palacio funciona como punto teatral con “Universo Cervantino”, “El burlador” y “El juez de los divorcios”, además de otras propuestas de calle que recorren los itinerarios.
Para las familias, “Miguel y el caballero de los sueños” tiene numerosos pases en la Torre de Santa María. A ello se suman cuentacuentos, espectáculos de Amalurra y el rincón infantil con guardería y ludoteca.
Los Sbandieratori de Foligno aportan desfiles y bailes de banderas en Plaza de Cervantes y Calle Mayor. Sus apariciones se reparten entre jueves, viernes y sábado.
El domingo suma una tirada medieval de tiro con arco del Club Sagitta a las 10:00 en la Huerta del Obispo. Es una de las actividades que solo aparece en una jornada y permite comenzar el día antes que el resto del mercado.
El lunes, el concurso de vestuario de época y su desfile posterior añaden un último gran elemento participativo. Los premios alcanzan los 1.000 euros en la categoría de grupos.
Por último, el propio recorrido por Calle Mayor, Plaza de Cervantes, San Diego, San Juan y Palacio forma parte de la experiencia. Muchos espectáculos son itinerantes y aparecen sin necesidad de acudir a un escenario concreto, por lo que reservar tiempo para caminar sin una agenda cerrada sigue siendo una de las mejores formas de encontrarse con el mercado.
