- La intervención abarcará la mejora del pavimento asfáltico y de la accesibilidad peatonal en todo el trazado de la vía.
- El proyecto, financiado en un 95% por el Plan de Inversión Regional, prevé el inicio de las obras en primavera de 2026.
La calle Núñez de Guzmán, una de las principales conexiones entre el ámbito arqueológico de Complutum y el Centro Histórico, encara una renovación integral tras años de deterioro acumulado. La Junta de Gobierno Local ha dado el paso administrativo clave para iniciar el proceso, aprobando el pliego que regula la licitación de las obras y fijando una inversión prevista de 1,7 millones de euros. La actuación se enmarca en el Plan de Inversión Regional de la Comunidad de Madrid, que aporta la mayor parte del presupuesto.
La vía, de más de 800 metros y situada en el barrio de Puerta de Madrid, presenta desde hace tiempo un pavimento muy degradado, con grietas, zonas hundidas y superficies cuarteadas. Este estado ha generado quejas vecinales por la incomodidad al circular y por la falta de accesibilidad en tramos concretos. La licitación aborda tanto la reposición del firme en el entorno del bulevar central como en el fondo de saco situado en la zona norte, un área especialmente afectada por el desgaste.
El proyecto también incorpora intervenciones en la movilidad peatonal. La acera norte será repavimentada en su totalidad, mientras que los pasos de peatones situados a lo largo del recorrido se adaptarán a los estándares actuales de accesibilidad, con el objetivo de facilitar desplazamientos más seguros y cómodos. Estos trabajos buscan corregir uno de los problemas más señalados por los residentes: la desigualdad en la altura de los bordillos y la dificultad para transitar en determinados puntos.
La aprobación del pliego activa ahora el proceso de contratación, que permitirá seleccionar a la empresa encargada de ejecutar los trabajos. Si los plazos se cumplen, la intervención podría comenzar en la primavera de 2026, un periodo habitual para obras de gran alcance que requieren condiciones climáticas estables.
Más allá de la mejora estética y funcional del entorno, la actuación se inscribe en la estrategia municipal de actualizar tramos urbanos que combinan tránsito vecinal, conexión patrimonial y uso cotidiano, especialmente en zonas donde el desgaste ha superado la capacidad de mantenimiento ordinario. A lo largo de las próximas semanas, la evolución del proceso de licitación marcará el calendario definitivo de una obra que transformará uno de los recorridos históricos del Distrito II.










