- Desde el Gobierno Municipal justifican la reprobación por lo que consideran un “señalamiento ideológico” a un colectivo que participó legalmente en el desfile
- La portavoz de Más Madrid sostiene que la moción convierte el Pleno en un “tribunal político” y vulnera la libertad de expresión de la oposición
La polémica surgida tras la pasada Cabalgata de Reyes llegó este mes al Pleno municipal, convirtiendo un debate iniciado en el espacio público en una confrontación política formal. Las críticas a la presencia de una asociación provida en el desfile, la posterior vandalización de una carroza y la respuesta del Gobierno local acabaron cristalizando en una reprobación plenaria que evidenció el choque entre Gobierno y oposición.
El Pleno aprobó la reprobación de la portavoz de Más Madrid, Rosa Romero, a iniciativa del equipo de Gobierno y con el respaldo de Partido Popular y Vox. La propuesta fue rechazada por PSOE y Más Madrid. PP y Vox defendieron la reprobación por lo que calificaron como un “señalamiento ideológico” al colectivo Provida, participante en la Cabalgata, al considerar que las críticas vertidas desde la oposición contribuyeron a generar un clima de confrontación incompatible con un acto infantil y familiar.
Desde el Gobierno municipal se insistió en que la asociación provida participó legalmente en el desfile, cumpliendo las bases del concurso municipal y contando con la supervisión de los servicios técnicos y de un jurado independiente. El concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña, defendió en el Pleno la actuación del Ayuntamiento y la neutralidad del procedimiento seguido para autorizar las carrozas.
“La Cabalgata de Reyes es una celebración infantil y familiar, pensada para unir a la ciudad, no para dividirla. Todos los colectivos que participaron lo hicieron conforme a unas bases públicas, claras y conocidas, supervisadas por técnicos municipales y por un jurado independiente”, afirmó Saldaña durante el debate.
El concejal subrayó además que, a juicio del Ejecutivo local, señalar públicamente a un colectivo por motivos ideológicos resulta incompatible con la convivencia. “Señalar a un colectivo que ha cumplido escrupulosamente las normas por motivos ideológicos es profundamente injusto e irresponsable. En Alcalá no se discrimina a nadie por sus convicciones cuando actúa dentro de la ley”, añadió.
La polémica se intensificó tras conocerse que la carroza vinculada a Provida apareció vandalizada cuando se encontraba depositada en el Parque Municipal de Servicios. El Gobierno municipal informó de que los hechos fueron denunciados y que la investigación quedó en manos policiales, vinculando el contexto posterior al desfile con el clima generado tras las críticas públicas.
Frente a este planteamiento, la portavoz de Más Madrid rechazó de forma tajante cualquier relación entre su grupo y los daños denunciados, y defendió que sus declaraciones se limitaron a una crítica política a una decisión institucional. Durante su intervención en el Pleno, Romero advirtió de que la moción vulneraba derechos fundamentales y anunció que ejercitaría acciones legales si se mantenía en los términos planteados.
“Criticar una decisión institucional no es incitar al odio, no es atacar a nadie y no es generar violencia. Criticar una decisión institucional es la esencia misma de la democracia”, afirmó Romero, tras reproducir en el Pleno el comunicado difundido por su formación. En él, Más Madrid expresaba su rechazo a la inclusión de asociaciones con un “marcado sesgo antiabortista” en un evento que, a su juicio, debería ser neutral, inclusivo y pensado exclusivamente para la infancia.
La portavoz de Más Madrid sostuvo que este tipo de asociaciones mantienen posiciones políticas explícitas contrarias a derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico y defendió que una cabalgata “no es lugar para blanquear” ese tipo de agendas. Asimismo, negó que su grupo hubiera atacado la Navidad o el contenido festivo del desfile, insistiendo en que la crítica se dirigía exclusivamente a la decisión del Gobierno municipal.
Romero también cuestionó la vinculación realizada desde el Ejecutivo entre las críticas políticas y el acto vandálico, calificándola de injustificada y carente de pruebas. En ese contexto, puso el foco en la seguridad de las instalaciones municipales donde se encontraba la carroza, señalando que la investigación policial explicará lo sucedido.
El PSOE, por su parte, centró su intervención en la responsabilidad del Gobierno local sobre la custodia de bienes públicos y la falta de explicaciones sobre lo ocurrido. El portavoz socialista, Javier Rodríguez Palacios, defendió que la vandalización de la carroza no puede atribuirse a la oposición y situó el problema en la gestión de la seguridad de las instalaciones municipales.
“El problema no es de la señora Rosa Romero, ella no es vigilante del Parque de Servicios ni responsable de que no se vandalice una instalación municipal”, afirmó Rodríguez Palacios, quien reprochó al Ejecutivo local no haber aclarado cómo se produjo el acceso al recinto ni qué avances existen en la investigación. El portavoz socialista recordó además otros episodios anteriores relacionados con la seguridad en edificios municipales.
La moción aprobada por PP y Vox incluía la exigencia de retractación y disculpas públicas por parte de Romero, así como la reprobación política en caso de no producirse dicha rectificación. Al no materializarse esa retractación, el Pleno dio luz verde a la reprobación, cerrando el debate institucional sobre la cuestión.
Con la votación concluida, el asunto queda ahora dividido en dos planos paralelos: el político, marcado por el desacuerdo sobre los límites de la crítica institucional y la neutralidad de los actos públicos, y el policial, pendiente de esclarecer las circunstancias en las que se produjeron los daños denunciados tras la Cabalgata de Reyes.
