Adiós al uso individual de dispositivos en Infantil y Primaria: nuevas restricciones a partir de septiembre

alumnos portatiles

La Comunidad de Madrid ha decidido dar un paso atrás en la digitalización escolar para los más pequeños. A partir del curso 2025/26, los alumnos de Infantil y Primaria de los centros públicos y concertados dejarán de usar dispositivos electrónicos de forma individual, tanto dentro como fuera del aula. La medida, recogida en un nuevo decreto aprobado este martes por el Consejo de Gobierno regional, afectará a más de medio millón de estudiantes y pretende minimizar los riesgos de un uso temprano e intensivo de la tecnología.

Con esta norma, pionera en el ámbito autonómico, se establece un marco claro: nada de tablets, ordenadores o móviles para hacer deberes o tareas evaluables en casa. Tampoco en clase, salvo que el uso sea compartido entre varios alumnos, tenga una finalidad pedagógica, esté supervisado por un docente y se limite en tiempo según la etapa educativa.

La regulación marca tiempos muy concretos. Los niños de 3 a 6 años y los de 1º y 2º de Primaria podrán utilizar dispositivos durante un máximo de una hora semanal. En 3º y 4º, el límite se amplía a una hora y media, y en 5º y 6º sube a dos horas semanales. Para los más pequeños —los menores de 3 años del primer ciclo de Infantil— el contacto con pantallas se evitará por completo.

En la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), será cada centro el que defina cómo y cuándo se utilizan estos dispositivos, atendiendo a la edad, madurez del alumnado y tipo de enseñanza.

El decreto contempla excepciones para alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, siempre que lo justifique un informe psicopedagógico. También se permitirá el uso de tecnología en asignaturas optativas o programas donde sea imprescindible para adquirir competencias concretas.

El texto final incorpora modificaciones tras pasar por el Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid y una consulta pública que recogió unas 400 alegaciones. Una de las novedades es que la Inspección Educativa no solo velará por el cumplimiento de la normativa, sino que también asesorará a los centros en su aplicación para garantizar una utilización segura y saludable de las tecnologías.

Los centros públicos y concertados tendrán todo el curso 2025/26 para adaptarse. Aquellos que ya cuenten con proyectos educativos basados en un dispositivo por alumno dispondrán de un año extra, hasta 2026/27, para eliminar progresivamente ese modelo: se prohibirá sumar nuevos cursos o grupos con ese sistema, se reducirán las horas de uso y se eliminarán los deberes que requieran pantallas.

En cuanto a los colegios privados no concertados, la Comunidad les recomienda incorporar en su proyecto educativo medidas que aseguren un uso adecuado de la tecnología, aunque sin imponerles restricciones concretas.

El nuevo rumbo del Gobierno madrileño en materia educativa busca reducir la exposición a las pantallas entre los más pequeños sin renunciar al desarrollo de competencias digitales. La apuesta, según defiende la Comunidad, es “equilibrar el aprendizaje con el bienestar físico y emocional del alumnado”.

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