- La combinación de luces, calefacción y decoración eleva el riesgo de incendios domésticos durante las fiestas si no se extreman las precauciones.
- Bomberos y sanitarios alertan también sobre pirotecnia, baterías de litio y atragantamientos, con recomendaciones claras para evitar emergencias en casa.
La Navidad cambia el ritmo de las casas: más reuniones, más cocina, más decoración y, con el frío, más calefacción y aparatos enchufados a la vez. Ese cóctel, tan cotidiano como festivo, también eleva el riesgo de pequeños descuidos que acaban en sustos. Por eso la Comunidad de Madrid ha activado una batería de recomendaciones preventivas que irá difundiendo en redes durante estas fechas.
Los mensajes se publicarán a través de los perfiles de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) bajo el hashtag #NavidadSegura, con consejos prácticos para reducir incendios domésticos y accidentes habituales de estas semanas, desde el uso de luces ornamentales hasta la respuesta ante un atragantamiento.
Una de las primeras pautas se centra en la decoración eléctrica. La recomendación es comprobar que luces y adornos cuenten con el certificado europeo (marcado CE) y colocarlos alejados de fuentes de calor como chimeneas, estufas o radiadores. La combinación de materiales inflamables (espumillón, telas, alfombras o ramas secas en algunos arreglos decorativos) con temperaturas elevadas puede favorecer que el fuego se propague con rapidez.
Junto a esa precaución, la Comunidad insiste en evitar la sobrecarga de enchufes y regletas. En días de bajas temperaturas no solo se encienden las luces navideñas; también aumentan los aparatos productores de calor y, en muchas viviendas, la carga simultánea de dispositivos electrónicos. Repartir la demanda eléctrica, revisar el estado de cables y clavijas y no “encadenar” ladrones o adaptadores se plantea como una medida sencilla para minimizar riesgos.
El uso de velas decorativas, muy habitual en estas fechas, es otro de los puntos señalados por el Cuerpo de Bomberos regional. La opción preferente, según las recomendaciones, es sustituirlas por velas artificiales con luz led. Si se opta por velas convencionales, el consejo pasa por colocarlas sobre una base estable e ignífuga y mantenerlas lejos de elementos que puedan prenderse con facilidad, como cortinas, manteles o alfombras. En ese mismo bloque, se recuerda una regla básica: apagarlas siempre antes de salir de casa o irse a dormir.
En prevención de incendios, ASEM112 subraya además la utilidad de instalar detectores de humo en la vivienda. Se trata de un dispositivo económico y de instalación sencilla que emite una alarma sonora ante la presencia de humo, lo que permite ganar minutos clave para reaccionar, evacuar y avisar a emergencias. En incendios domésticos, el humo es uno de los principales peligros por su capacidad de reducir la visibilidad y provocar intoxicaciones en poco tiempo.
Otra advertencia apunta a la pirotecnia, como petardos o cohetes. La Comunidad recuerda que un uso inadecuado puede causar incendios y quemaduras, y recomienda evitar que estos artículos estén en manos de menores. También se desaconseja manipularlos o transportarlos pegados al cuerpo y se insiste en lanzarlos únicamente en lugares abiertos, nunca en interiores ni dentro de envases, papeleras o contenedores. En paralelo, se apela a respetar el descanso de vecinos y la tranquilidad de los animales de compañía, especialmente sensibles al ruido.
El listado de recomendaciones incluye un apartado específico para aparatos con baterías de iones de litio, cada vez más presentes en el día a día: teléfonos móviles, ordenadores portátiles, auriculares inalámbricos, patinetes, consolas o incluso cepillos de dientes eléctricos. La indicación principal es realizar la carga al aire libre o cerca de espacios ventilados que faciliten la dispersión de gases en caso de incendio y, en ningún caso, en una vía de evacuación.
Según la propia Agencia, cuando arden este tipo de baterías pueden desprender grandes cantidades de humo y vapores tóxicos o altamente inflamables. Además, pueden proyectar elementos incandescentes, con riesgo de quemaduras y de que el fuego se extienda a muebles u objetos próximos. Por eso, la recomendación práctica pasa por escoger lugares despejados, evitar superficies con textiles y no dejar la carga desatendida, especialmente durante la noche.
En el capítulo de accidentes domésticos, el Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid (SUMMA112) advierte sobre los riesgos asociados a juguetes u objetos con piezas pequeñas y a aquellos que permiten un acceso sencillo a las pilas, especialmente si hay menores en casa. El consejo es mantenerlos fuera de su alcance para evitar ingestas accidentales.
Los sanitarios también recomiendan moderación con comidas copiosas y el consumo de alcohol, habituales en celebraciones, y extremar la vigilancia ante la posibilidad de atragantamientos. El mensaje se dirige de forma especial a menores, personas mayores y a quienes tengan problemas de deglución: masticar bien, cortar los alimentos en trozos pequeños cuando sea necesario y evitar prisas durante las comidas son medidas sencillas que reducen el riesgo.
Si se produce un atragantamiento, la indicación es llamar al 112 y, a continuación, aplicar la maniobra de desobstrucción de la vía aérea. El procedimiento que difunde SUMMA112 combina cinco golpes entre las escápulas con cinco compresiones abdominales (maniobra de Heimlich), realizadas de dentro hacia afuera, para intentar liberar la obstrucción. Conocer estas técnicas y saber cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria con una reanimación cardiopulmonar (RCP) básica se considera clave, ya que las primeras intervenciones son determinantes en la llamada “cadena de supervivencia” hasta la llegada de los equipos de emergencia.
Con estas recomendaciones, la campaña busca trasladar una idea sencilla: en unas fechas de celebraciones, pequeños hábitos preventivos pueden marcar la diferencia entre una anécdota y una emergencia. En caso de duda o ante cualquier situación de riesgo, el recordatorio final es el de siempre: avisar al 112 cuanto antes.










