- La sustracción de cable ha vuelto a afectar a la señalización ferroviaria en un tramo clave del Corredor del Henares.
- Los trenes Civis también se han visto afectados por una incidencia que Adif mantiene en seguimiento técnico durante la jornada.
Los viajeros de Cercanías Madrid han vuelto a encontrarse este martes, 23 de junio, con retrasos en uno de los principales ejes ferroviarios del Corredor del Henares. La incidencia se ha registrado entre Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares y afecta a la circulación de los trenes de las líneas C2, C7 y C8, tres conexiones habituales para miles de desplazamientos diarios entre el este de la Comunidad de Madrid y Madrid ciudad.
Adif ha atribuido la alteración del servicio a una incidencia que afecta a la señalización ferroviaria, provocada por un robo de cable en el tramo comprendido entre ambas estaciones. El aviso fue difundido a las 5:59 horas, en plena franja de inicio del servicio y antes de la hora punta de la mañana, lo que ha ampliado el impacto sobre los usuarios que utilizan estas líneas para acudir a sus centros de trabajo, estudios o enlaces con otros modos de transporte.
Según la información actualizada por Adif a las 13:10 horas, la incidencia continuaba activa a primera hora de la tarde. El administrador ferroviario señalaba que los retrasos afectaban a las líneas C2, C7 y C8 del núcleo de Cercanías Madrid y que el personal técnico seguía trabajando para restablecer la circulación en los tramos afectados a la mayor brevedad posible.
El problema también afecta a los trenes Civis que circulan por este tramo, según la información difundida durante la mañana. Estos servicios, utilizados en días laborables para reducir tiempos de viaje en determinados recorridos, dependen igualmente del correcto funcionamiento de la infraestructura ferroviaria, por lo que una afección en la señalización puede provocar demoras acumuladas aunque el origen de la incidencia se localice en un punto concreto de la línea.
La señalización ferroviaria es uno de los sistemas esenciales para ordenar el paso de los trenes y garantizar la seguridad de la circulación. Cuando un robo de cable afecta a esta infraestructura, la operativa puede quedar limitada hasta que se localiza el daño, se repara el tramo afectado y se comprueba que los sistemas vuelven a funcionar correctamente. Durante ese proceso, los trenes pueden circular con demoras, sufrir detenciones puntuales o ver alterada su regularidad.
La incidencia tiene especial repercusión en el Corredor del Henares, donde las líneas C2, C7 y C8 conectan municipios como Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, San Fernando de Henares o Coslada con estaciones clave de Madrid ciudad. En este tipo de episodios, los retrasos pueden prolongarse más allá del momento de la reparación, ya que la circulación necesita recuperar progresivamente horarios, frecuencias y rotaciones de trenes.
El robo de cable no es un hecho aislado en esta zona de la red ferroviaria. El pasado 19 de junio, otra incidencia por sustracción de cable afectó a varias líneas de Cercanías del Corredor del Henares entre Torrejón y San Fernando. En aquel caso, las líneas C2, C7 y C8 registraron retrasos, demoras y detenciones desde primera hora de la mañana, hasta que el problema quedó resuelto a las 8:35 horas.
También el 13 de mayo se registró otro robo de cable entre Meco y Alcalá de Henares que afectó a las líneas C2 y C8. Aquella incidencia provocó demoras, detenciones y posibles modificaciones de recorrido en ambos sentidos de circulación, en otro episodio que volvió a poner el foco en la vulnerabilidad de determinados tramos de infraestructura frente a este tipo de sustracciones.
A la espera de una nueva actualización oficial sobre la normalización del servicio, los viajeros que tengan previsto utilizar las líneas C2, C7 o C8 durante la tarde deben consultar el estado de la red antes de desplazarse a las estaciones. La incidencia seguía activa en la última información disponible de Adif y continuaba afectando a la circulación ferroviaria entre Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares.
