Rocío Arroyo impulsa el bronce mundial del 4×400 femenino y firma otro hito para el atletismo complutense

Campeonas

Fuente: Real federación española de atletismo

El atletismo español cerró el Mundial en pista cubierta con una final de enorme exigencia en Torun, Polonia, y con una actuación decisiva de Rocío Arroyo. La alcalaína fue una de las piezas clave del relevo femenino 4×400, que logró la medalla de bronce en una carrera resuelta por márgenes mínimos. El resultado supone su primer metal en un Mundial absoluto y confirma su irrupción en la élite.

España terminó tercera con un tiempo de 3:26.04, a solo cuatro centésimas de la plata de Países Bajos y a 23 del oro de Estados Unidos. El cuarteto estuvo formado por Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás, que aseguró el podio en la recta final tras superar a la representante polaca.

Arroyo corrió la tercera posta y firmó un parcial de 51.24, el mejor de las cuatro españolas en la final. Su relevo resultó decisivo para volver a enganchar al equipo a la pelea por las medallas en el momento más delicado de la carrera. Antes, Sevilla y Prieto habían sostenido la posición de España, y después Hervás culminó el trabajo colectivo con un gran cierre.

La medalla también se empezó a construir por la mañana, cuando España logró el pase a la final por tiempos. En esa serie participaron Rocío Arroyo, Ana Prieto, Carmen Avilés y Daniela Fra, lo que permitió reservar para la final a Sevilla y Hervás. Esa gestión de esfuerzos fue uno de los factores que ayudaron a sostener el rendimiento del equipo en la lucha por el podio.

El campeonato de Arroyo no se limitó al relevo. La atleta alcalaína también alcanzó las semifinales de los 800 metros, un registro que refuerza el alcance de su actuación en Torun. A sus 22 años, suma así una medalla mundial absoluta y una presencia destacada también en competición individual. unto a Arroyo, la representación local en el campeonato se amplió con la presencia de Gerson Pozo como reserva del relevo español 4×400 mixto.

Su trayectoria está vinculada al Club Ajalkalá, donde se ha formado y entrenado bajo la dirección de Antonio Fernández Larragueta, en la pista que lleva el nombre de Antonio Fernández Ortiz, fundador del club.

El bronce del relevo femenino confirma además el crecimiento de España en esta disciplina y deja una fotografía clara para el atletismo complutense: la de una deportista formada en la base que ya resulta decisiva en un podio mundial. Más allá del resultado puntual, la actuación de Rocío Arroyo sitúa a Alcalá en una de las grandes citas internacionales del atletismo.

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