- El equipo rojillo volverá al trabajo el 27 de julio para preparar su nueva temporada en Segunda RFEF.
- El club ha ido anunciando continuidades y llegadas en varias líneas antes del regreso a los entrenamientos en El Val.
El Val empieza a mirar ya al próximo curso. Con el mercado todavía abierto y la plantilla en plena fase de confección, la RSD Alcalá ha puesto fecha al inicio de su pretemporada 2026-2027: el 27 de julio. El equipo rojillo volverá entonces al trabajo con una primera base de futbolistas renovados y nuevos fichajes que van dando forma al proyecto deportivo para una nueva campaña en Segunda RFEF.
La planificación se está construyendo de manera progresiva, con anuncios publicados por el club en sus canales oficiales y bajo el mensaje de “apostar al rojo”, el lema con el que la entidad está acompañando buena parte de sus comunicaciones de verano. A falta de que se completen más movimientos, el conjunto alcalaíno ya cuenta con varias continuidades importantes y con incorporaciones destinadas a reforzar distintas zonas del campo.
En la portería aparecen algunos de los movimientos más destacados. Adrián Fernández ha sido anunciado como nuevo guardameta rojillo, un portero madrileño con trayectoria en equipos como Rayo Majadahonda, Unión Adarve, UD Alzira, Polideportivo El Ejido, La Unión Atlético y el fútbol universitario estadounidense. Su llegada refuerza una posición clave en cualquier proyecto competitivo, especialmente en una categoría exigente como la Segunda RFEF.
También se incorpora Marc de Castro, portero andorrano nacido en 2004 y con experiencia en el fútbol madrileño. El guardameta, que ya se enfrentó a la RSD Alcalá cuando defendía la portería del Tres Cantos, acumula recorrido en Tercera RFEF pese a su juventud y ha dado el salto este verano a la selección absoluta de Andorra, después de haber sido habitual en la sub-21 de su país.
La defensa suma a Diego Robles Cuesta, lateral izquierdo madrileño de 2004 formado en la cantera del Rayo Vallecano. Robles llega tras competir con el filial vallecano, con el que ha tenido protagonismo en Segunda RFEF y llegó a marcar dos goles la pasada temporada. Antes de regresar al Rayo B, el futbolista pasó por el CF Pozuelo en Tercera RFEF, una etapa que le permitió dar sus primeros pasos en el fútbol sénior.
Para el centro del campo, uno de los nombres anunciados es Jaime Garrido Moya. El centrocampista madrileño, nacido en 2003, se formó en el CF Fuenlabrada y llegó a entrar en convocatorias del primer equipo en Segunda División siendo juvenil. Después pasó por la AD Alcorcón, donde jugó en el filial y llegó a disputar partidos con el primer equipo, antes de recalar en el Deportivo Fabril, con el que ha competido las dos últimas temporadas en Segunda RFEF.
Junto a las llegadas, el club ha ido asegurando la continuidad de futbolistas con peso en la plantilla. Samu Guillén seguirá en el ataque rojillo después de incorporarse en el tramo anterior del curso. Su renovación permite al equipo contar desde el inicio con un jugador de perfil ofensivo, con desborde y capacidad para generar desequilibrio en los últimos metros.
También continuará Sergio Marcos, llamado a mantener liderazgo y criterio en la medular. Su renovación supone dar continuidad a uno de los perfiles con más experiencia y lectura de juego del equipo. En una temporada larga, con desplazamientos exigentes y rivales de distinto perfil, conservar futbolistas capaces de ordenar al equipo desde el centro del campo resulta especialmente relevante.
Aitor González será otro de los centrocampistas que siga en El Val. El jugador disputó 33 de los 35 partidos del pasado curso y superó los 2.500 minutos, lo que refleja su importancia en la estructura del equipo. Su continuidad permite mantener una pieza de trabajo constante en una zona del campo que suele marcar el equilibrio competitivo de cualquier plantilla.
La línea defensiva conserva varios nombres reconocibles para la afición. Chete ha renovado y cumplirá su segunda temporada como rojillo después de disputar 19 partidos y ser titular siempre que estuvo disponible. El central, uno de los capitanes del equipo, seguirá aportando presencia y liderazgo dentro de una defensa en la que también continuará Álvaro Santiago, incorporado en enero y con protagonismo en el tramo final tras superar problemas físicos.
Marco López seguirá igualmente en la primera plantilla. El canterano, que acumula 19 titularidades en Segunda RFEF con solo 20 años, afrontará su tercer año en el primer equipo después de subir desde el juvenil. Su continuidad mantiene la presencia de jugadores formados en la casa dentro de un proyecto que combina experiencia, juventud y conocimiento del club.
Otro de los nombres que seguirá ligado al equipo es Javi Jiménez. El defensa toledano cumplirá su cuarto año en la RSD Alcalá y ya suma 81 partidos como rojillo. Su permanencia refuerza la continuidad de uno de los capitanes y de una figura importante en la retaguardia, tanto por recorrido como por ascendencia dentro del vestuario.
En ataque también continuará Javi Hernández, uno de los futbolistas con mayor incidencia ofensiva del pasado curso. El jugador afrontará su segunda temporada como rojillo después de cerrar la anterior con nueve goles y varias asistencias. Su veteranía, su golpeo y su capacidad para intervenir en zonas decisivas le convierten en una pieza a tener en cuenta en la construcción del nuevo equipo.
Albur, que llegó en enero, también seguirá en El Val. El atacante tuvo impacto inmediato en el tramo final de la temporada, con 12 partidos disputados y una racha de cinco encuentros consecutivos marcando que alimentó las opciones rojillas de pelear por el playoff. Contar con él desde el inicio de la preparación permitirá al cuerpo técnico integrarle en el trabajo colectivo desde la primera fase del curso.
El regreso al trabajo del 27 de julio será el primer momento para comprobar cómo encajan las nuevas incorporaciones con el bloque que continúa. La pretemporada servirá para ajustar automatismos, repartir roles y medir el estado físico de una plantilla que aún puede experimentar más movimientos antes del inicio oficial de la competición.
La RSD Alcalá no parte de cero, pero tampoco tiene todavía un dibujo definitivo. El verano será clave para completar un equipo que buscará asentarse en Segunda RFEF y competir con garantías en un grupo exigente, con El Val de nuevo como punto de partida para una temporada que empieza a tomar forma.
