Rugby Alcalá inicia la Liga de Ascenso con un triunfo con bonus ante VPC Andorra en el Luisón Abad

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Fuente: Rugby Alcalá Fotografía: Antoliano

El estreno en una fase de ascenso siempre mide algo más que el resultado. Pone a prueba la solidez del proyecto, la capacidad competitiva y el pulso de una plantilla que aspira a dar un salto de categoría. Con ese escenario y un Luisón Abad prácticamente lleno, Rugby Alcalá abrió la Liga de Ascenso con una victoria convincente ante VPC Andorra que refuerza sus aspiraciones desde la primera jornada.

El 38-14 final, acompañado de punto bonus ofensivo —concedido por anotar tres ensayos más que el rival—, sitúa al conjunto rojillo en la segunda posición tras la jornada inaugural, únicamente superado por Getxo, el otro equipo que logró ganar con bonus. Aunque el campeonato no ha hecho más que empezar, el arranque confirma a los alcalaínos como uno de los candidatos a pelear por las plazas de privilegio.

Antes del pitido inicial, el equipo saltó al césped entre un pasillo formado por sus veteranos, que la próxima semana viajarán a Irlanda en su tradicional gira. El ambiente, con una grada muy poblada para tratarse de la primera jornada, reflejaba la expectación generada en torno a esta fase decisiva del curso.

El partido no pudo comenzar mejor para los locales. En el minuto 3, una combinación de la línea de tres cuartos terminó con Molina rompiendo la defensa visitante para anotar el primer ensayo (5-0). Aunque la transformación no subió al marcador, el capitán Mateo amplió la ventaja poco después con un golpe de castigo desde medio campo (8-0), mostrando ambición desde los primeros compases.

La reacción andorrana no tardó en llegar. Fundado hace 65 años por voluntarios de Protección Civil, el VPC Andorra demostró por qué es uno de los equipos más sólidos del grupo. Tras un potente empuje de su delantera, el flanker Calvet apoyó el oval para situar el 8-7, con transformación de Gastón, en un tramo en el que los rojillos jugaron en inferioridad por la amarilla a Isola.

Lejos de descomponerse, Alcalá recuperó el control en el tramo final del primer tiempo. Torres culminó una nueva acción de la línea y, poco antes del descanso, Molina firmó su segundo ensayo de la tarde. Entre transformaciones y golpes de castigo, el marcador se fue hasta el 23-7, una renta que premiaba la eficacia ofensiva local.

La segunda mitad arrancó con la premisa de evitar cualquier atisbo de remontada. Una jugada de continuidad de los delanteros, con intervenciones de Alegre, Luca y Rabanal, permitió a Acevedo posar el balón para el 30-7, transformado por Isola. El cuarto ensayo encarrilaba el bonus, objetivo estratégico en un grupo donde cada punto puede resultar determinante.

Andorra volvió a recortar distancias con un ensayo de Aguiar transformado por Gastón (30-14), pero la expulsión de Arnau Granyena por agresión condicionó de forma decisiva el tramo final. Con un jugador menos y media hora aún por delante, el conjunto visitante fue perdiendo presencia en campo rival.

Alcalá aprovechó la superioridad para instalarse en terreno contrario y sentenciar. Un nuevo golpe de castigo de Isola y el ensayo final de Arias cerraron el 38-14 definitivo, certificando el punto bonus y un inicio que refuerza la confianza del grupo.

La próxima cita llevará a los rojillos a Sevilla. El sábado 7 de marzo, a las 16:00 horas, visitarán al CAR Sevilla en el estadio de San Pablo, un rival que también comenzó con victoria tras imponerse a domicilio a Gesalaga Okelan Sortzen. Será la primera prueba lejos del Luisón Abad en una Liga de Ascenso que apenas arranca pero que ya exige regularidad y ambición desde el primer día.

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