- Nueve empresas locales aportarán materiales y servicios esenciales para la carrera del 31 de diciembre.
- Las colaboraciones incluyen camisetas, cronometraje, avituallamiento, logística y equipamiento técnico.
La San Silvestre Complutense encara su segunda edición bajo esta denominación con una red ampliada de apoyos privados que sostienen buena parte de la infraestructura de la prueba. Tras el cambio de modelo el año pasado —cuando la carrera dejó de estar en manos de sus organizadores tradicionales— la dependencia del patrocinio se ha vuelto clave para mantener el nivel logístico, técnico y de servicios que exige un evento de estas dimensiones. Este año son nueve las empresas que participan, con aportaciones en especie valoradas en 34.497 euros.
El patrocinio se distribuye en tres categorías que ordenan el tipo y la envergadura de las aportaciones. En la categoría oro figuran El Corte Inglés y la Clínica Dental Dr. Ruano Sánchez. En el nivel plata participan Vesterone SLU, Fisioandtherapies Alcalá SL, Evolution Clínica de Fisioterapia Avanzada y KIA-Talleres de las Heras. El escalón bronce incluye a Credicasa Soluciones Inmobiliarias y Financieras SL, Deportes Dean y Soportes y Elementos de Unión SL. Cuatro de estas firmas se incorporan por primera vez, mientras que el resto repiten después de apoyar la edición anterior.
Las aportaciones cubren prácticamente todos los elementos que conforman la experiencia del corredor: desde el avituallamiento y las camisetas oficiales hasta los sistemas de cronometraje y señalización, pasando por premios deportivos, material publicitario, apoyo logístico y servicios de fisioterapia. También se incluyen equipamientos visibles como el arco de salida y meta o los efectos especiales que acompañan el ambiente festivo de la tarde del 31 de diciembre. Aunque menos perceptibles, otras colaboraciones hacen posible aspectos esenciales como la impresión de materiales, la distribución de regalos o la asistencia en meta.
La ampliación de la red de patrocinadores se produce en un momento en el que la carrera busca estabilizar su formato tras el relevo organizativo del año pasado. La incorporación de nuevas empresas muestra un interés creciente del tejido comercial local por vincularse a uno de los eventos deportivos con mayor participación de la ciudad. Para la prueba, este respaldo supone asegurar recursos que, de otro modo, elevarían considerablemente el coste de organización.
A falta de conocer las cifras definitivas de inscritos, la estructura de patrocinios permite anticipar una edición con servicios reforzados y con la continuidad de elementos que los corredores valoran especialmente, como la camiseta técnica, el cronometraje fiable y los puntos de asistencia distribuidos en el recorrido. Con estas aportaciones cerradas, la San Silvestre Complutense encara la recta final de preparación para mantener su lugar como una de las citas populares más esperadas del cierre de año en Alcalá.










