- El ya exintegrante cuestiona seis meses de provisionalidad, cinco reuniones de la Gestora y la ausencia de convocatorias abiertas a los militantes desde marzo.
- Alonso vincula su salida con el funcionamiento interno del órgano y con la designación de la candidatura a la Alcaldía sin refrendo de los afiliados.
Santiago Alonso Alonso ha presentado su dimisión como miembro de la Comisión Gestora del PSOE de Alcalá de Henares seis meses después de la constitución del órgano provisional. En una carta remitida a la Secretaría de Organización del PSOE de Madrid, expone cuatro grandes motivos para abandonar la Gestora: la falta de avances hacia la normalización de la agrupación, la ausencia de participación de la militancia, la falta de neutralidad que atribuye al órgano y diferentes problemas en su funcionamiento interno.
La Comisión Gestora se constituyó el pasado 7 de marzo y desde entonces se ha reunido en cinco ocasiones. Alonso considera esta frecuencia «claramente insuficiente» para una agrupación de las dimensiones de la alcalaína y sostiene que durante estos seis meses no se ha avanzado hacia la normalización que, a su juicio, debería constituir el objetivo de un órgano creado con carácter provisional.
A esta escasa actividad interna suma la relación mantenida con los representantes socialistas en el Ayuntamiento. Según detalla en su escrito, desde la constitución de la Gestora únicamente se habría celebrado una reunión con el Grupo Municipal Socialista, el pasado 20 de marzo, una circunstancia que Alonso incorpora a su crítica sobre el funcionamiento del órgano.
La relación con los afiliados ocupa otro de los principales apartados de la dimisión. Alonso denuncia que desde marzo no se ha establecido ningún foro ni se ha realizado una convocatoria abierta a la militancia para escuchar su opinión sobre el estado de la agrupación y sobre la situación interna que atraviesa el PSOE de Alcalá de Henares.
También cuestiona el cierre durante meses de la Casa del Pueblo. La justificación ofrecida para mantener cerrada la sede habría sido la realización de trabajos destinados a reparar determinados desperfectos, aunque Alonso sostiene que esos problemas existían «desde hacía años» sin haber impedido anteriormente el uso habitual de la sede socialista.
El escrito recupera además unos hechos que Alonso asegura haber denunciado internamente el pasado 20 de mayo. Según su relato, durante aquel mes determinados militantes recibieron llamadas para convocarlos a reuniones en días laborables y fuera de Alcalá de Henares, sin que previamente se les explicara cuál era el objeto de esos encuentros.
Alonso sostiene que esas llamadas fueron realizadas por personas que «no estaban autorizadas a acceder a los datos personales ni al censo de militantes». Añade además que el conjunto de miembros de la Comisión Gestora tampoco había sido informado previamente de la realización de esos contactos con afiliados.
La falta de neutralidad que atribuye a la Gestora constituye el tercer gran motivo de su salida. Alonso considera que el órgano no ha mantenido una posición equilibrada ante las diferentes partes y sensibilidades implicadas en el conflicto interno de la agrupación socialista alcalaína durante estos meses.
Como ejemplo, recuerda la reacción de la presidenta de la Comisión Gestora ante un comunicado promovido por un grupo de militantes y recogido por diferentes medios el pasado 14 de abril. La presidenta calificó aquel documento de «panfleto», mientras que Alonso sostiene que la Gestora no se ha pronunciado «de manera equivalente» ante declaraciones públicas realizadas por otros compañeros.
El hasta ahora miembro del órgano también cuestiona el tratamiento dispensado en redes sociales a integrantes del Grupo Municipal Socialista. Según recoge su escrito, distintos concejales han expresado en varias ocasiones su malestar por lo que consideran un trato desigual dentro de la propia organización.
Las críticas alcanzan igualmente al funcionamiento cotidiano de la Comisión Gestora. Alonso sostiene que varias reuniones se han convocado con plazos «extremadamente breves»: la reunión constitutiva fue comunicada con menos de 48 horas de antelación, la del 14 de abril se convocó ese mismo día y la del 3 de junio con apenas dos días de margen.
A ello suma la ausencia de actas de las reuniones o, al menos, el hecho de que estas no le hayan sido remitidas pese a formar parte de la Comisión Gestora en las mismas condiciones que el resto de sus integrantes. Alonso incluye esta circunstancia entre las deficiencias de funcionamiento interno que han terminado pesando en su decisión de abandonar el órgano.
El último desencuentro se produjo a finales de agosto. El día 28 se convocó una reunión de la Comisión Gestora para el 1 de septiembre y Alonso comunicó que no podía asistir por motivos laborales, solicitando que el encuentro fuese aplazado. Según afirma en su escrito de dimisión, su petición «no obtuvo respuesta».
En aquella reunión se acordó solicitar una nueva prórroga del mandato de la Comisión Gestora, una decisión que ya se había adoptado en la reunión celebrada el 3 de junio. Alonso cuestiona que se haya ofrecido una justificación suficiente para prolongar nuevamente una situación que, recuerda, nació con carácter provisional.
La dimisión se produce además en un momento especialmente relevante para el futuro político del PSOE de Alcalá ante el próximo ciclo electoral municipal. Alonso considera que la actuación de la Gestora durante estos seis meses ha terminado contribuyendo a la designación de un candidato socialista a la Alcaldía «sin que la militancia de la agrupación haya tenido la oportunidad de refrendar esa decisión».
Para el dimisionario, la ausencia de mecanismos de participación durante los meses de funcionamiento de la Gestora contrasta con la adopción de una decisión de especial relevancia política como determinar quién encabezará el proyecto socialista para la Alcaldía de Alcalá de Henares.
Alonso sitúa precisamente sus «principios, valores y compromiso socialista» como la razón última para abandonar la Comisión Gestora. Su salida pone fin a seis meses dentro del órgano provisional después de cinco reuniones de la propia Comisión, un único encuentro con el Grupo Municipal Socialista y sin que, según denuncia, se haya convocado al conjunto de la militancia.
La falta de avances hacia la normalización, las diferencias sobre la relación con los afiliados, las dudas sobre la neutralidad del órgano y su desacuerdo con las formas de funcionamiento interno culminan ahora con una dimisión que traslada también a la dirección del PSOE de Madrid el malestar existente sobre la gestión de la agrupación socialista de Alcalá.
