- El 13 de febrero llega “Carmencita y el lobo”, un montaje de danza que reimagina Caperucita con música de la ópera Carmen de Bizet.
- El fin de semana se completa con teatro clásico (“Monstruos, el prodigio de los Dioses”) y una nueva cita del ciclo Alcalá a escena.
En pleno arranque de febrero, el Teatro Salón Cervantes vuelve a concentrar propuestas para públicos muy distintos, combinando espectáculos familiares, escena clásica y espacio para compañías locales. La programación de estos días dibuja un recorrido por distintos lenguajes —danza, teatro y poesía dramatizada— con funciones repartidas entre el final de semana y el ecuador de la semana.
La primera cita del tramo es Alcine Club, que llevará al escenario la proyección de la película La Buena Letra el 11 y el 12 de febrero. Habrá dos pases cada día, a las 18:00 y a las 20:30 horas, dentro de una programación que utiliza el teatro también como sala de cine para sesiones puntuales.
El viernes 13 de febrero llegará la danza con “Carmencita y el lobo”, una versión actualizada y para todos los públicos del cuento de Caperucita Roja, planteada al ritmo de la música de la ópera Carmen de Georges Bizet. La propuesta, a cargo de la compañía madrileña CaraBdanza, sitúa la historia en una pequeña aldea española del siglo XIX y apuesta por una puesta en escena dinámica, con un tono visual y evocador.
Según la información difundida por el teatro, siete bailarines estarán sobre el escenario para entrelazar el relato con una partitura muy reconocible, buscando que el espectáculo funcione tanto como narración familiar como por su componente coreográfico. El enfoque, además, plantea una “versión renovada” del clásico, con la intención de mantener la esencia del cuento y al mismo tiempo actualizar su lectura.
El sábado el protagonismo será para el teatro con “Monstruos, el prodigio de los Dioses”. La obra cuenta con dramaturgia de Aurora Parrilla a partir de fragmentos de textos de Pedro Calderón de la Barca y se apoya en una puesta en escena cuidada, con Arturo Querejeta, Beatriz Argüello e Isabel Rodes como intérpretes, acompañados al piano por Jorge Bedoya.
El espectáculo se presenta como una mirada al teatro clásico desde preguntas contemporáneas, con una idea central: interrogar qué significa hoy la palabra “monstruo” y a quién se coloca en ese lugar. En ese cruce entre texto, interpretación y música en directo se articula una función pensada especialmente para quienes disfrutan del repertorio clásico y de sus relecturas.
El domingo llegará el turno del ciclo Alcalá a escena con “Seis doncellas y un juglar”, del proyecto Romancero de carne y plata, dirigido por Luis San José. La obra parte de un amplio repertorio de poemas narrativos y propone un hilo conductor a través de supuestas cartas de Federico García Lorca y Rafael de León.
La función introduce un elemento de participación: será el público —o el azar— quien determine el contenido que se escucha en cada representación. El ciclo Alcalá a escena, según la descripción del programa, está concebido para apoyar el talento local en distintas disciplinas de las artes escénicas mediante la cesión del Teatro Salón Cervantes a compañías y artistas locales que cumplan los requisitos establecidos en sus bases.
