- El acuerdo se rubricó el lunes 12 de enero en la Casa de la Villa junto a otras once universidades y el Ayuntamiento de Madrid.
- Permitirá al alumnado de la UAH desarrollar proyectos de aprendizaje-servicio conectados con retos concretos de la capital.
La Universidad de Alcalá da un nuevo paso en su apuesta por una formación conectada con la realidad social a través de un convenio de colaboración firmado con el Ayuntamiento de Madrid. El acuerdo, rubricado este lunes 12 de enero en la Casa de la Villa, establece un marco para el desarrollo de proyectos de Aprendizaje-Servicio (ApS) en la ciudad, integrando el aprendizaje universitario con la respuesta a necesidades reales del entorno urbano.
El acto reunió a los rectores de doce universidades y al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en una firma conjunta celebrada en el Patio de Cristales. En representación de la Universidad de Alcalá participó su rector, José Vicente Saz, en un acuerdo que sitúa a la institución complutense dentro de una red académica orientada a trasladar el conocimiento universitario fuera del aula y al servicio de la sociedad.
Junto a la UAH, el convenio incluye a la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Carlos III, la Universidad CEU San Pablo, la Universidad Complutense, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Universidad Nacional de Educación a Distancia, la Universidad Nebrija, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Pontificia Comillas, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Villanueva. La diversidad de instituciones participantes amplía el alcance potencial de los proyectos y permite abordar problemáticas desde múltiples disciplinas académicas.
El Aprendizaje-Servicio es una metodología educativa que combina la adquisición de competencias académicas con una aplicación práctica orientada al interés general. A través de este enfoque, el alumnado puede poner en práctica los conocimientos adquiridos en su formación universitaria mientras participa en iniciativas con impacto social, incorporando además habilidades transversales como el trabajo en equipo, la planificación o la responsabilidad cívica.
El convenio fija un marco de colaboración estable entre el Ayuntamiento y las universidades para identificar ámbitos de actuación y necesidades detectadas en la ciudad que puedan transformarse en proyectos formativos. En el caso de la Universidad de Alcalá, esta fórmula abre la posibilidad de integrar el ApS en distintas titulaciones, especialmente aquellas con un componente aplicado o de intervención social, sin limitarse a un área concreta del conocimiento.
Más allá del acto protocolario, el alcance real del acuerdo dependerá de su desarrollo efectivo en los próximos meses. La puesta en marcha de proyectos concretos, su continuidad a lo largo del curso académico y su evaluación serán los elementos que determinen el impacto del convenio tanto en la experiencia formativa del alumnado como en la utilidad social de las iniciativas desplegadas.
Para la Universidad de Alcalá, este acuerdo refuerza una línea de trabajo que busca vincular la excelencia académica con el compromiso social, proyectando la actividad universitaria hacia el entorno metropolitano. La colaboración con Madrid sitúa a la UAH en un espacio donde la formación, la ciudad y la participación activa del estudiantado pueden confluir en propuestas con un impacto tangible en la vida cotidiana.
