- El convenio se apoya en datos que sitúan al alumnado con discapacidad en el 1,9% del total universitario, pero alertan de una brecha persistente en empleabilidad
- El acuerdo incorpora formación específica para profesorado y personal universitario, además de medidas para facilitar prácticas, movilidad internacional y acceso al empleo
La inclusión de las personas con discapacidad en la universidad avanza, pero el reto no se agota en el acceso. Con esa idea de fondo, la Universidad de Alcalá (UAH) y Fundación ONCE han formalizado un convenio de colaboración con el objetivo de incrementar el número de estudiantes con discapacidad en las enseñanzas superiores y, en una segunda fase, facilitar su inserción laboral en puestos acordes a su formación.
El acuerdo se dio a conocer el 23 de enero de 2026 en la sede de Fundación ONCE, con la participación del director general de la entidad, José Luis Martínez Donoso, y del secretario general de la UAH, Miguel Rodríguez. Ambos enmarcaron el convenio en la necesidad de combinar políticas de acceso con apoyos que hagan más cómoda la vida universitaria y mejoren las oportunidades profesionales al finalizar los estudios.
El contexto en el que llega este convenio lo aporta el ‘VII Estudio sobre la inclusión de las personas con discapacidad en el sistema universitario español’, elaborado por Fundación Universia. El informe sitúa en el 1,9% el peso del alumnado con discapacidad sobre el total de estudiantes universitarios —el porcentaje más alto desde que se recopilan estos datos—, pero advierte de que la brecha de empleabilidad se mantiene y de que la inclusión del profesorado en la formación superior evoluciona de forma desigual.
El estudio analiza la situación de las personas con discapacidad en las universidades españolas durante el curso 2023-2024 en tres ámbitos: estudiantes, personal docente y personal de administración y servicios. En su elaboración han participado diversas entidades del ámbito social y universitario, y ha contado con el respaldo de Banco Santander a través de Santander Universidades y Universia, además de la colaboración de Fundación ONCE, el Real Patronato sobre Discapacidad, CERMI y Crue Universidades Españolas.
A partir de ese diagnóstico, el convenio firmado con la UAH plantea una hoja de ruta centrada en igualdad de oportunidades, accesibilidad universal, inclusión y no discriminación dentro de la comunidad universitaria. Además, incorpora una línea específica orientada a fomentar la contratación socialmente responsable, un enfoque que busca que los procesos de compra y contratación —también en el ámbito público— integren criterios sociales que favorezcan la inclusión.
En el apartado más directamente vinculado a la vida en el campus, el acuerdo recoge acciones de sensibilización y concienciación, junto con el refuerzo de programas de orientación académica dirigidos al estudiantado con discapacidad. La idea es acompañar mejor el itinerario universitario, desde la incorporación a la institución hasta el seguimiento de necesidades de apoyo, adaptaciones o barreras que puedan surgir durante el curso.
El convenio también pone el foco en la formación interna. Para ello prevé el diseño de programas formativos, protocolos y materiales destinados al profesorado y al personal de administración y servicios, con el objetivo de mejorar la respuesta institucional ante las necesidades de accesibilidad y de atención a la diversidad. Dentro de ese marco, Fundación ONCE facilitará a la Universidad de Alcalá guías elaboradas junto con la Conferencia de Rectores orientadas a reforzar la formación sobre discapacidad en el entorno universitario.
En paralelo, la inserción laboral aparece como una de las patas centrales del acuerdo. Entre las líneas previstas figura impulsar acciones que favorezcan el acceso y la participación de estudiantes con discapacidad en programas de movilidad internacional, así como colaborar en la difusión de iniciativas como las convocatorias de prácticas promovidas por Fundación ONCE y Crue Universidades.
La UAH, que cuenta con recursos específicos en el ámbito de diversidad y discapacidad, incorpora en su información institucional referencias a programas vinculados a prácticas para estudiantes con discapacidad y a la coordinación de servicios de orientación e inserción laboral para canalizar ofertas y apoyos. El nuevo convenio con Fundación ONCE se encuadra en esa línea de trabajo, al plantear medidas tanto de accesibilidad y acompañamiento académico como de transición al empleo.
Por último, el texto del acuerdo contempla que la Universidad de Alcalá estudie su incorporación al Foro de la Contratación Socialmente Responsable, una iniciativa orientada a promover la inclusión de cláusulas sociales en la contratación pública y privada, con el objetivo de generar oportunidades reales para las personas con discapacidad más allá del entorno educativo.
Con este convenio, ambas entidades sitúan el foco en un punto clave del debate sobre inclusión universitaria: el aumento de la matrícula no garantiza por sí solo una experiencia plenamente accesible ni una salida laboral en igualdad de condiciones. El reto, a partir de aquí, pasa por trasladar los compromisos a cambios concretos en el día a día del campus y en los puentes hacia el mercado de trabajo.
