- El rector José Vicente Saz interviene en un foro nacional para exponer el modelo de recuperación arquitectónica de la universidad.
- Las jornadas han destacado buenas prácticas en Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
Frente a los lienzos clásicos y esculturas solemnes de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Universidad de Alcalá volvió a reivindicar su lugar como referente en la defensa del patrimonio histórico. Fue este 8 de mayo, en el marco de las IV Jornadas de bienes culturales premiados por Hispania Nostra, donde el rector José Vicente Saz intervino para compartir una historia que ya es parte esencial del relato cultural de Alcalá de Henares: la recuperación de sus edificios universitarios.
La historia de cómo la Universidad, junto a la Sociedad de Condueños, rescató del abandono los inmuebles del Siglo de Oro para devolverles su vida académica y social fue el eje de una intervención que recibió especial atención. Saz recordó que aquella acción no fue un gesto aislado, sino el inicio de una política institucional que hoy sigue vigente. «La conservación del patrimonio no es una foto fija, sino una responsabilidad viva», subrayó.
No en vano, en 2013 Hispania Nostra reconoció esa labor otorgando a la UAH su premio en la categoría de «Conservación del patrimonio como factor de desarrollo económico y social». El jurado destacó entonces la integración de técnicas contemporáneas y la colaboración entre instituciones como un ejemplo a seguir para otras ciudades históricas con raíces universitarias.
Desde entonces, lejos de anclarse en ese reconocimiento, la universidad ha seguido invirtiendo en mantenimiento, sensibilizando a su estudiantado y defendiendo su patrimonio material e inmaterial como parte inseparable de su identidad. Ese compromiso diario fue precisamente lo que Hispania Nostra quiso volver a visibilizar en estas jornadas.
El encuentro reunió a figuras relevantes del mundo cultural, académico y mediático, como Bárbara Corderó, directora de Hispania Nostra; Jesús García Calero, redactor jefe de Cultura del diario ABC; Esther Prada Llorente, profesora de la Escuela de Arquitectura de la UAH; o Elena Larrú Martínez, directora de Infraestructuras de Madrid Destino.
Las ponencias abordaron ejemplos de buenas prácticas en tres categorías: intervención en el paisaje, conservación como motor económico y social, y acciones de difusión del patrimonio. Entre todas ellas, la UAH volvió a destacar como modelo de persistencia, coherencia y respeto por la historia. Una historia que sigue escribiéndose, piedra a piedra, desde Alcalá de Henares.