- El acto comienza a las 12:30 en el Real Jardín Botánico de la UAH, con intervención de su director y recorrido guiado.
- La xiloteca del campus complutense, pionera en España, incorpora la mayor colección privada del país y pasa a liderar el volumen de muestras catalogadas.
La apertura de la Xiloteca Manuel Soler marca un nuevo hito para el Real Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá. La institución, que en 2023 se convirtió en el primer jardín botánico de España en incorporar una xiloteca, da ahora un salto cualitativo y cuantitativo al integrar la colección privada de Manuel Soler, considerada la mayor del país. Más allá de la cifra, la ampliación consolida un proyecto que une divulgación, investigación aplicada y conservación del patrimonio forestal.
El acto de inauguración está previsto a las 12:30 horas e incluirá unas palabras de Manuel Peinado Lorca, director del Real Jardín Botánico de la UAH, seguidas de un recorrido explicativo por la nueva xiloteca. Durante la visita se detallará cómo se han organizado las series de madera y corteza, y qué criterios científicos se emplean para su clasificación y estudio.
Una xiloteca es una colección sistemática de muestras de madera y cortezas de plantas leñosas. Su utilidad abarca la enseñanza, la investigación y campos profesionales como la industria maderera o la conservación del patrimonio, al permitir identificar especies mediante el análisis anatómico y comparar propiedades físicas y tecnológicas. Este enfoque, a caballo entre el archivo y el laboratorio, favorece tanto la formación universitaria como el trabajo de especialistas en tecnología de la madera.
Cuando se inauguró la xiloteca del Jardín Botánico de la UAH en 2023, contaba con 1.300 piezas. Ahora, esa cifra se ha cuadruplicado. La incorporación de la colección de Manuel Soler —más de 6.500 objetos de madera— sitúa a la Universidad de Alcalá como referencia nacional por volumen de muestras catalogadas. La mayoría de los ejemplares son muestras normalizadas de acuerdo con las reglas de la International Wood Anatomist Association, lo que facilita su comparación con colecciones de otros países y su uso en estudios técnicos.
Además de las piezas de madera y corteza, el conjunto incorpora un número indeterminado de objetos y herramientas relacionados con el trabajo de identificación, una base de datos y una biblioteca temática con títulos especializados, incluidos algunos libros antiguos ya descatalogados. Este material de apoyo refuerza la capacidad de la xiloteca para servir como centro de documentación y consulta.
La trayectoria de Manuel Soler explica la singularidad del depósito. Fallecido en 2022 a los 87 años, inició su colección durante su etapa activa como oficial de la marina mercante —comenzó a los 38 años— y la desarrolló décadas después, ya jubilado. Su labor se proyectó en conferencias y en varias publicaciones con ilustraciones propias sobre los ejemplares que fue reuniendo, lo que contribuyó a la difusión del conocimiento sobre maderas y sus aplicaciones.
Aunque el término puede resultar poco familiar, las xilotecas son reservorios biológicos de gran valor. Permiten conservar duplicados de especímenes, documentar variabilidad anatómica y apoyar estudios de identificación, trazabilidad y lucha contra el comercio ilegal de maderas. Su preservación y crecimiento fortalecen redes de investigación y aportan herramientas didácticas para distintos niveles educativos.
En España existen, además, otras colecciones registradas: la Xiloteca del Instituto Nacional de Investigadores Agrarias (NIA), creada en 1940, con 6.420 especímenes —en su mayoría de flora española—, y la xiloteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid, con 1.635 especímenes. La ampliación en Alcalá eleva el listón nacional y abre nuevas posibilidades de colaboración interinstitucional.
De cara al futuro, el Real Jardín Botánico de la UAH prevé aprovechar la xiloteca como plataforma para proyectos de investigación, prácticas docentes y actividades de divulgación abiertas al público. Con la Xiloteca Manuel Soler, la Universidad refuerza su papel como nodo de conocimiento en anatomía de la madera y sienta bases para nuevas líneas de estudio, catalogación y transferencia con impacto en la comunidad científica y el tejido productivo.









