- La Huerta del Obispo acogió este domingo la séptima edición del Cross Nacional Aniversario Alcalá Patrimonio Mundial.
- Marina Martínez y Carlos Sáez se impusieron en las pruebas élite tras una jornada de competición exigente y muy disputada.
El atletismo volvió a encontrar este domingo un escenario singular entre los muros históricos de la Huerta del Obispo. El recinto amurallado se convirtió de nuevo en el epicentro del Cross Nacional Aniversario Alcalá Patrimonio Mundial, una prueba que alcanza su séptima edición consolidada en el calendario y que combina deporte de alto nivel con un entorno patrimonial poco habitual para la competición.
Desde primera hora, el circuito fue ganando protagonismo a medida que atletas y público ocupaban el espacio. El trazado, técnico y exigente, volvió a poner a prueba la resistencia y la estrategia de los participantes, obligándoles a adaptarse a un recorrido marcado por cambios de ritmo y un terreno que no concede tregua. La presencia de corredores procedentes de distintos puntos del país reforzó el carácter nacional de la cita.
Las carreras élite cerraron la jornada con las pruebas más esperadas. En la categoría femenina, Marina Martínez, del New Balance Team, se impuso tras una actuación sólida en los tramos decisivos del recorrido. Rosalía Tárraga, del Diputación de Valencia Club de Atletismo, y Marta Maza, del CAI Gran Canaria, completaron el podio en una carrera muy competida, resuelta con márgenes ajustados.
La prueba masculina mantuvo la incertidumbre hasta los últimos metros. Carlos Sáez, del Atletismo Albacete, logró hacerse con la victoria tras sostener un ritmo elevado durante todo el recorrido. Unai Naranjo, del Asics Running, cruzó la meta en segunda posición, mientras que Félix Galán, del CAI Gran Canaria, cerró el podio en una carrera marcada por la igualdad y la dureza del circuito.
El Club Atletismo Cervantes asumió un año más la organización del evento, coordinando tanto la competición como los dispositivos necesarios para garantizar el desarrollo normal de la prueba y la convivencia con el espacio patrimonial. “Organizar una prueba de estas características en un espacio histórico como la Huerta del Obispo exige una planificación muy cuidadosa, pero también es parte de lo que hace único a este cross”, señalan.
El trabajo de los voluntarios y voluntarias fue uno de los pilares del cross. Su presencia resultó fundamental en distintos puntos del recorrido y en la atención a atletas y asistentes, permitiendo que la jornada transcurriera sin incidencias y con un alto grado de participación. Desde el club destacan que “el papel del voluntariado es clave para que una jornada como esta pueda desarrollarse con normalidad, desde el montaje del circuito hasta la atención a los atletas y al público”.
El VII Cross Nacional Aniversario Alcalá Patrimonio Mundial refuerza así su condición de cita deportiva de referencia, capaz de atraer a atletas de élite y de convertir un enclave histórico en un espacio vivo para el deporte. Una fórmula que, edición tras edición, consolida el cruce entre patrimonio y atletismo como una seña distintiva del evento.










