- La obra se representará el 28 de junio a las 19:00 horas en Gilitos-Laboratorio de Creación Alcalá con entradas a 6 euros.
- El montaje revisita la figura de una de las escritoras más destacadas del Siglo de Oro.
La sala Gilitos-Laboratorio de Creación Alcalá acogerá el próximo 28 de junio la representación de Yo quisiera ser poeta, una propuesta teatral que recupera la figura de Marcela de San Félix, religiosa, dramaturga y poeta del Siglo de Oro cuya obra permaneció durante siglos en un segundo plano dentro de la historia de la literatura española. La función comenzará a las 19:00 horas y las entradas tendrán un precio único de seis euros.
La obra parte de un encuentro ficticio en el Convento de las Trinitarias entre Isabel y Marcela, dos mujeres que comparten la necesidad de ser escuchadas y reconocidas. A través de sus conversaciones, el montaje plantea una reflexión sobre la memoria, la creación literaria y las dificultades que encontraron muchas mujeres para difundir y preservar su obra en una época marcada por fuertes limitaciones sociales y culturales.
La dramaturgia y dirección corren a cargo de Noelia Pérez, que también firma el texto junto a la propia herencia literaria de Marcela de San Félix, cuya vida y producción sirven de inspiración para la pieza. Sobre el escenario estarán Ana Veganzones, Noelia Pérez y Andrea Real, dando forma a una historia que combina investigación histórica y creación contemporánea para acercar al público una figura poco conocida fuera de los círculos especializados.
Marcela de San Félix fue hija natural del dramaturgo Félix Lope de Vega y de la actriz Micaela de Luján. Aunque desarrolló una importante producción poética y teatral dentro de la vida conventual, gran parte de su legado permaneció oculto durante siglos. En las últimas décadas, diferentes estudios académicos han contribuido a recuperar su obra y a reivindicar su papel dentro de la literatura barroca española, un proceso de revisión histórica en el que se enmarca esta propuesta escénica.
La representación aborda precisamente esa búsqueda de reconocimiento. Las protagonistas intentan sacar a la luz los textos de Marcela y cuestionan por qué determinadas voces quedaron relegadas en los relatos culturales dominantes. La pregunta sobre quién escribe la historia y quién tiene la posibilidad de ser recordado atraviesa todo el montaje, que utiliza el diálogo entre ambas mujeres como hilo conductor para explorar estas cuestiones.
El espectáculo llega además avalado por su selección en las II Residencias Artísticas del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro 2026, una iniciativa vinculada a uno de los principales encuentros dedicados al teatro clásico en España. Este programa busca impulsar nuevos proyectos de investigación y creación escénica relacionados con el patrimonio teatral del Siglo de Oro, facilitando espacios de desarrollo para compañías y creadores.
La producción cuenta con un amplio equipo artístico y técnico. Berta Navas firma el espacio escénico y el vestuario, mientras que Jorge Eliseo se encarga del diseño sonoro. La caracterización corre a cargo de Natalia Pérez y la asesoría de verso ha sido desarrollada por Iñigo Arricibita. También participan Mario Patrón en la asesoría de movimiento, Fernando Doménech Rico como asesor académico y Víctor Meléndez en la coreografía de lucha escénica.
La propuesta incorpora además la música de Susana Gómez Vázquez y un conjunto de voces en off interpretadas por distintas actrices y colaboradoras que enriquecen el universo sonoro de la obra. El resultado es una producción que combina teatro, poesía e investigación histórica para acercar al público contemporáneo la trayectoria de una autora cuya relevancia literaria continúa siendo objeto de redescubrimiento.
Con esta función, Gilitos suma a su programación una pieza que conecta la creación actual con la recuperación del patrimonio cultural, utilizando el escenario como espacio de reflexión sobre la memoria, la escritura y el lugar que han ocupado las mujeres en la historia de la literatura española.
