- Más de 40 jornadas de muestreo y casi 10.000 perros registrados en el censo genético municipal.
- 197 sanciones por no recoger excrementos y 150 por no registrar al animal en el ADN canino.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha hecho balance de su programa de identificación genética canina, una iniciativa con la que busca mejorar la limpieza urbana y reforzar la convivencia entre vecinos. Tras meses de despliegue por barrios y con el apoyo de la Policía Local, el consistorio sostiene que el dispositivo está consolidado y que ya ofrece resultados. La evaluación llega en una semana con nuevos puntos de toma de muestras y con la campaña extendida a la práctica totalidad de la ciudad.
El área de Medio Ambiente y Limpieza Viaria informa de más de 40 jornadas de muestreo realizadas desde el inicio del programa, con presencia en todos los distritos y barrios como Venecia, Centro, Estación, Juan de Austria, Santa Mónica, El Val, Ciudad del Aire, Ciudad 10, Nuevo Alcalá, Reyes Católicos, Nuestra Señora de Belén, Nuestra Señora del Pilar, Arboreto, Rinconada, Ensanche, La Garena, Chorrillo, Campo del Ángel, Espartales, El Olivar o Las Sedas. Esta semana se habilitaron puntos de recogida en la calle Bretón (miércoles 15) y en la calle Pedro de Valdivia (jueves 16 de octubre de 2025), dentro del calendario rotatorio por barrios.
Según el balance municipal, se han tramitado 347 expedientes sancionadores vinculados al cumplimiento de la ordenanza: 197 por no recoger deyecciones en la vía pública —incluidas zonas verdes, áreas caninas y espacios naturalizados— y 150 por carecer de registro genético obligatorio. Paralelamente, el censo canino mediante ADN roza los 10.000 animales identificados.
El consistorio cifra en 1.000 las muestras de heces recogidas para análisis en el municipio. Esta recogida sirve para cruzar resultados con el censo genético y, llegado el caso, identificar a propietarios incumplidores. La Policía Local participa tanto en las campañas de toma de muestras como en las labores de vigilancia y tramitación de expedientes, con actuaciones preventivas y sancionadoras.
El marco normativo municipal contempla multas de entre 300 y 3.000 euros por no recoger excrementos o por no censar a los perros mediante ADN, además de la obligación de llevar una botella con agua para diluir los orines en la vía pública, con el objetivo de reducir olores y manchas y preservar el mobiliario urbano. En septiembre, durante la I Feria de la Adopción y Tenencia Responsable, se reforzó este mensaje con la entrega de botellas reutilizables a los asistentes.
La Concejalía de Medio Ambiente traslada que los resultados son “satisfactorios” y que la percepción de limpieza ha mejorado, si bien la campaña continuará para cubrir todos los barrios y consolidar hábitos de tenencia responsable. La prioridad, insisten, es combinar pedagogía, control e identificación para reducir focos de suciedad y facilitar la localización de mascotas extraviadas.
La identificación genética canina se ha expandido en ciudades españolas como instrumento disuasorio frente a la no retirada de excrementos y como herramienta de bienestar animal. En Alcalá, el despliegue ha ido acompañado de campañas informativas, presencia de Policía Local y un calendario de puntos móviles de muestreo por barrios. La ordenanza local sobre tenencia responsable fija las obligaciones básicas y el régimen sancionador aplicado en estos expedientes.
Con el censo por ADN cercano a las 10.000 inscripciones y 1.000 muestras analizadas, el Ayuntamiento encara los próximos meses con nuevas jornadas de muestreo y seguimiento de expedientes. El reto será mantener la regularidad de controles y reforzar la información a propietarios para sostener el cumplimiento, al tiempo que se dota de continuidad a las mediciones que permitan evaluar el impacto real en calles, parques y zonas verdes de Alcalá de Henares.
