- La reunión permitió a la alcaldesa conocer la hoja de ruta del nuevo gerente y reforzar la cooperación institucional.
- El hospital acumula una lista de espera quirúrgica de más de 2.100 pacientes con una demora media de 84 días.
El Hospital Universitario Príncipe de Asturias (HUPA), referencia sanitaria para Alcalá de Henares y buena parte del Corredor del Henares, afronta una nueva etapa tras el nombramiento de Mario García Gil como gerente. Este martes, la alcaldesa Judith Piquet se reunió con él en el Ayuntamiento para conocer sus planes de gestión y analizar las prioridades inmediatas del centro.
El encuentro permitió intercambiar impresiones sobre el estado actual del hospital y los retos que marcarán los próximos meses. La cita sirvió para abordar la hoja de ruta del nuevo gerente, conocer sus prioridades y escuchar las necesidades planteadas, en un marco de cooperación institucional entre el hospital y el Ayuntamiento.
El nombramiento de García Gil se produce tras la dimisión de María Codesido, que dejó el cargo después de apenas un año de gestión y en un contexto marcado por tensiones internas y críticas sindicales. El nuevo gerente, farmacéutico de formación y con experiencia asistencial en el Hospital de Fuenlabrada y en la Universidad de Alcalá, es el primer profesional de Farmacia en asumir la dirección de un hospital público en la Comunidad de Madrid.
El centro hospitalario, inaugurado en 1987 y con más de 500 camas y 2.400 profesionales, atiende a una población de alrededor de 240.000 personas. A día de hoy mantiene una lista de espera quirúrgica con más de 2.100 pacientes y una demora media superior a 80 días, además de dificultades en urgencias y consultas externas, lo que refleja la situación de deterioro que arrastra la sanidad madrileña.
En el ámbito regional, Madrid roza ya el millón de pacientes en listas de espera y la Atención Primaria mantiene vacantes sin cubrir, especialmente en Pediatría. Estos problemas estructurales afectan directamente al HUPA, que en los últimos años ha afrontado quejas por falta de personal, saturación de servicios y problemas de infraestructuras.
Con este primer encuentro, se inicia una etapa en la que la gestión de García Gil estará condicionada por la necesidad de reducir demoras, reforzar plantillas y afrontar los desafíos estructurales de un hospital clave en el Corredor del Henares.










