- Gran Canal y Paseo del Val, entre los puntos más castigados, entran en la nueva fase con asfaltado, aceras accesibles y eliminación de barreras.
- La reforma de la Avenida de Guadalajara suma una segunda fase: aceras más anchas, saneamiento por antigüedad y continuidad hacia Teniente Ruiz y Azucena.
La ciudad vuelve a colocar el foco en el mantenimiento de su red viaria y peatonal, con actuaciones que combinan asfalto, aceras y saneamiento en puntos donde el desgaste se ha ido acumulando con los años. En una jornada marcada por el repaso a obras ya en marcha y otras pendientes de licitación, el Ayuntamiento presentó este miércoles, 17 de diciembre, una nueva fase del plan ‘Alcalá mejora sus barrios’.
El anuncio sitúa el grueso de la nueva tanda de trabajos en un presupuesto “superior a los 4 millones de euros”, destinado a movilidad, accesibilidad, renovación de pavimentos y mejoras en infraestructuras básicas. La alcaldesa, Judith Piquet, enmarcó estas obras en una estrategia de “regeneración” de calles y plazas, con intervenciones que, en la práctica, apuntan a resolver problemas cotidianos: firmes deteriorados, bordillos en mal estado, itinerarios peatonales poco cómodos y redes antiguas que requieren ajustes.
Uno de los puntos señalados es el entorno de Gran Canal, donde el pavimento arrastra un estado irregular desde hace tiempo y donde se pretende mejorar la convivencia entre peatón y vehículo. La actuación contempla la eliminación de barreras arquitectónicas, la optimización del tránsito peatonal y la mejora del firme, además de la renovación y ampliación de aceras en varios tramos. En el mismo entorno se incluye el asfaltado de un tramo de Carmen Descalzo, para corregir desperfectos y homogeneizar el estado del pavimento.
En el área de Reyes Católicos, el plan apunta a las calles Vicente Espinel y Gran Capitán con trabajos de asfaltado y mejora de accesibilidad peatonal. El objetivo, según lo anunciado, es dejar una configuración más cómoda para peatones y una circulación más fluida para el tráfico, además de habilitar un acceso hacia Núñez de Guzmán, una conexión largamente solicitada por residentes de la zona.
La lista de actuaciones incorpora una segunda fase en la Avenida de Guadalajara, donde ya se ejecuta una primera intervención iniciada este año. La nueva fase se plantea entre Marqués de Alonso Martínez y Diego de Urbina, con ampliación de la acera sur y renovación del pavimento y bordillos en ambas aceras. También se prevé la renovación del asfalto en la calzada y una adecuación de la red de saneamiento, justificada por la antigüedad de las conducciones.
En esa misma área, el Ayuntamiento dibuja una continuidad “estética” hacia Teniente Ruiz, con más amplitud para la circulación peatonal y la creación de zonas estanciales. A ello se suma el asfaltado de Juliana Merino y la construcción de una acera en Azucena, junto a la fachada este de los Cuarteles, además de la ampliación de alcorques para facilitar el desarrollo del arbolado y reducir futuros levantamientos del pavimento.
Otra parte del paquete se concentra en trabajos de renovación de asfalto y señalización: se ha anunciado la mejora de parte del Paseo de la Alameda y de las calles Andrea Doria y Gonzalo de Berceo, junto con el repintado de marcas viales y plazas de aparcamiento. En ese bloque figura también la adaptación de plazas PMR a normativa vigente y la renovación de alcorques deteriorados, una actuación que, aunque menos visible, suele tener impacto directo en el estado de las aceras.
En El Ensanche, las intervenciones previstas se centran en el asfaltado y repintado de marcas viales en Juan Carlos Onetti y Nicolás Guillén, además de ajustes en plazas de aparcamiento. A ese mapa se añade el entorno del colegio Ernest Hemingway, en la calle Gonzalo Torrente Ballester, con ampliación de aceras y mejoras orientadas a ganar accesibilidad y visibilidad en cruces y pasos de peatones, una petición que el Ayuntamiento vincula a las demandas trasladadas desde la comunidad educativa.
El plan incluye, además, el Paseo del Val entre Aguadores y la plaza de la Juventud, un eje muy utilizado para conectar con el centro y que presenta tramos deteriorados. La actuación anunciada combina asfaltado y ampliación de aceras, con el objetivo de facilitar el tránsito peatonal y mejorar la accesibilidad. En paralelo, se contemplan trabajos en un tramo del Camino de los Afligidos y mejoras de aceras en calles como Toledo, Escudo y Madre de Dios, donde el Ayuntamiento subraya la necesidad de adaptar el espacio a un vecindario con presencia relevante de personas mayores.
Junto a esta nueva tanda, el Consistorio recuerda otras obras ya previstas por unos 2 millones de euros que arrancarían “próximamente”. En ese bloque se sitúan mejoras de asfaltado en la Avenida de Pasionistas y en varias calles de El Olivar (Islas Caimán, México, Honduras, Barbados y Trinidad y Tobago), además de la calle San Vidal y parte del Paseo de Pastrana. También se anuncian actuaciones en Josep Pla (Ciudad 10) y en calles de San Isidro como Ribera, Murillo y Manuel Azaña, así como trabajos en el entorno de Ávila y Lope de Figueroa.
El paquete se completa con una intervención integral en Pedro del Campo, que incluye la reordenación de la movilidad en un entorno próximo al Paseo de los Pinos, y con la previsión de actuar en Núñez de Guzmán, cuya renovación se ha licitado por 1,7 millones de euros y con un horizonte de inicio situado en la primavera de 2026.
A partir de aquí, la clave estará en la letra pequeña: calendarios de obra, afecciones al tráfico y capacidad para encajar actuaciones simultáneas sin convertir varios ejes en un cuello de botella. En un plan tan disperso —por barrios y por tipología de intervención— la ejecución y la coordinación terminarán siendo tan importantes como el anuncio, especialmente en los puntos donde coinciden tránsito peatonal, actividad comercial y recorridos diarios hacia colegios o conexiones con el centro.










