- La plataforma advierte de que el proyecto no resolverá por sí solo los vertidos que llegan al arroyo durante episodios de lluvia.
- El colectivo reclama una reunión con Medio Ambiente, limpieza de los puntos degradados y un calendario de actuaciones.
La Plataforma Salvemos el Camarmilla ha pedido que el proyecto de renaturalización del arroyo vaya acompañado de medidas específicas para reducir los vertidos que afectan al cauce. El colectivo considera que la autorización de la actuación supone una oportunidad para recuperar este espacio natural, pero advierte de que el principal problema ambiental del Camarmilla seguirá sin resolverse si no se actúa sobre los aliviaderos de la red de saneamiento.
La plataforma, integrada por asociaciones vecinales, culturales y ecologistas, centra su denuncia en los vertidos de aguas residuales y residuos de higiene personal que llegan al arroyo durante los episodios de lluvia. Según el colectivo, estos vertidos arrastran al cauce toallitas, compresas y otros residuos, especialmente en zonas como el Parque de Espartales o el entorno del puente de la A-2.
Salvemos el Camarmilla considera positiva la autorización otorgada por la Confederación Hidrográfica del Tajo al proyecto de renaturalización promovido por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. No obstante, sostiene que esta actuación no resolverá por sí sola la situación actual del arroyo si no se acompaña de intervenciones sobre la red de saneamiento, sistemas de retención de residuos y labores de limpieza.
El colectivo recuerda que el Camarmilla es un afluente del río Henares que atraviesa barrios como Espartales, Ensanche, Iviasa-Chorrillo, La Garena y El Juncal. La plataforma nació en 2015, tras las afecciones medioambientales sufridas durante la urbanización del Parque de Espartales, y retomó su actividad en 2020 con la incorporación de más de diez colectivos ciudadanos.
Desde entonces, Salvemos el Camarmilla afirma haber impulsado jornadas de limpieza, actividades de educación ambiental, reuniones con administraciones y propuestas técnicas para mejorar el estado del arroyo. La plataforma sostiene que lleva años trasladando a las administraciones competentes la necesidad de intervenir sobre los puntos donde se acumulan residuos y aguas sucias.
Uno de los casos señalados por el colectivo es el vertido permanente de aguas sucias en el Parque de Espartales. Según la plataforma, esta situación fue denunciada mediante un escrito registrado el 19 de agosto de 2025 ante la Confederación Hidrográfica del Tajo, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, el SEPRONA, la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Local y los grupos municipales de la oposición.
La plataforma también apunta a la zona situada bajo el puente de la A-2, en Espartales, como otro de los puntos especialmente degradados. En ese entorno, según Salvemos el Camarmilla, se acumulan desde hace años lodos, residuos y materia orgánica en descomposición sin que se haya llevado a cabo una limpieza integral.
El pasado 25 de mayo de 2026, el colectivo registró un nuevo escrito en la Concejalía de Medio Ambiente para solicitar información sobre el estado del proyecto de renaturalización y plantear medidas concretas contra los vertidos. Entre sus propuestas figuran la mejora de los sistemas de alivio, el posible redimensionamiento de los colectores existentes, el estudio de nuevos colectores, la construcción de un tanque de tormentas, la instalación de sistemas de retención de residuos y el refuerzo de las labores de limpieza y mantenimiento.
En ese mismo escrito, Salvemos el Camarmilla solicitó una reunión con el concejal de Medio Ambiente y ofreció realizar una visita conjunta sobre el terreno para mostrar las zonas más afectadas por los vertidos. Según la plataforma, todavía no ha recibido respuesta a esa petición.
La Plataforma reclama que la renaturalización no se limite a una actuación paisajística y pide que el proyecto incorpore un plan específico para eliminar o minimizar los vertidos, con inversiones, calendario de ejecución y compromisos concretos. También solicita mayor transparencia y participación de los colectivos ciudadanos en el desarrollo de la actuación.
Entre las peticiones trasladadas por Salvemos el Camarmilla figuran la convocatoria urgente de una reunión con la Concejalía de Medio Ambiente, la elaboración de un calendario de actuaciones para reducir los vertidos, la limpieza inmediata de los puntos más degradados del arroyo y la puesta en marcha de medidas eficaces para impedir que los residuos lleguen al cauce.
La situación actual del Camarmilla queda así marcada por dos planos paralelos: la oportunidad abierta por el proyecto de renaturalización y la reclamación de la plataforma para que esa recuperación se acompañe de actuaciones sobre los vertidos. El colectivo sostiene que la mejora del arroyo dependerá de que ambas líneas avancen de forma coordinada.







