- La asociación vecinal difunde imágenes de nidos de orugas y pide extremar la precaución con menores y mascotas.
- Solicitan al Ayuntamiento la retirada de los focos detectados y animan a usar la app municipal Cuida Alcalá.
La llegada del invierno y el progresivo aumento de las temperaturas en determinados momentos del día suelen traer consigo un fenómeno ya conocido en muchas zonas arboladas del municipio. En los últimos días, vecinos de los barrios de El Olivar y Las Sedas han vuelto a detectar la presencia de nidos de procesionaria en distintos puntos del entorno urbano.
La Asociación de Vecinos de El Olivar y Las Sedas ha compartido en redes sociales varias imágenes remitidas por residentes en las que se aprecian claramente los característicos bolsones blancos en los pinos. A través de esta publicación, la entidad vecinal ha advertido del riesgo que suponen estas orugas, especialmente para niños y animales domésticos.
La procesionaria del pino es una oruga urticante cuyos pelos pueden provocar reacciones alérgicas, problemas respiratorios o lesiones graves en mascotas si entran en contacto con ellas. Por este motivo, la asociación insiste en la necesidad de extremar las precauciones al pasear por zonas verdes y parques donde se hayan localizado nidos.
Además del aviso a la ciudadanía, los vecinos han reclamado la intervención del Ayuntamiento de Alcalá de Henares para la retirada de los focos detectados. En su mensaje, solicitan que los servicios municipales actúen “cuanto antes” para evitar riesgos mayores conforme avance la temporada.
La asociación recuerda también que cualquier vecino puede comunicar la presencia de nidos a través de la aplicación municipal Cuida Alcalá, una herramienta habilitada para notificar incidencias en la vía pública y facilitar una respuesta más ágil por parte del Consistorio.
La aparición de procesionaria es un problema recurrente en esta época del año en diferentes barrios de la ciudad, especialmente en zonas con abundancia de pinos. En campañas anteriores, el Ayuntamiento ha llevado a cabo tratamientos preventivos y retiradas puntuales, aunque la colaboración vecinal sigue siendo clave para detectar nuevos focos.










