- La actuación renueva la calzada y amplía las aceras en el tramo que enlaza la calle Coruña con Vía Complutense.
- El tramo llevaba años con aceras estrechas o inexistentes, un problema especialmente señalado por vecinos mayores.
La calle Tuy ya circula con una configuración distinta a la de los últimos años: aceras más anchas, pavimentación renovada y un espacio peatonal que deja atrás el tramo con bordillos mínimos o inexistentes. La alcaldesa, Judith Piquet, visitó este jueves el resultado de las obras en una vía de paso habitual entre la calle Coruña, en Juan de Austria, y Vía Complutense.
La intervención, con un presupuesto de 30.000 euros, ha consistido en la renovación completa de la pavimentación y en la ampliación del ancho de las aceras, que estaban muy deterioradas y eran estrechas. El objetivo declarado por el Consistorio es mejorar la accesibilidad y reforzar la seguridad en los desplazamientos a pie en una calle que concentra tránsito de vehículos y peatones por su papel de conexión.
Uno de los puntos que más pesaba en las quejas vecinales era la falta de continuidad en el itinerario peatonal. Cuando las aceras son insuficientes o se interrumpen, el peatón acaba invadiendo la calzada para avanzar o para cruzar, con especial impacto en personas mayores o con movilidad reducida. En ese tipo de escenarios, el riesgo no es solo la circulación de coches: también lo son los tropiezos, la mala iluminación o el pavimento irregular, que multiplican las caídas.
El Ayuntamiento venía presentando esta obra como una actuación pequeña en dimensiones, pero relevante por su uso cotidiano. De hecho, la remodelación de la calle Tuy se había anunciado meses antes dentro del plan municipal “Alcalá mejora sus barrios”, un programa de obras repartidas por distintos distritos con actuaciones de aceras, calzadas y entornos escolares.
En ese marco, la calle Tuy aparece como un ejemplo de obra de “cirugía fina” frente a proyectos de mayor envergadura: no cambia el trazado urbano, pero sí corrige un punto débil del espacio público. La ampliación de aceras pretende ordenar el reparto del espacio entre peatones y vehículos y facilitar que el recorrido sea practicable para carritos, sillas de ruedas o personas que caminan con bastón.
La obra se suma a otras actuaciones recientes asociadas al mismo plan en distintos puntos de la ciudad, con intervenciones que combinan accesibilidad, pavimentación y seguridad vial. En algunos casos, el foco se ha puesto en entornos con alta presencia de peatones —como áreas próximas a colegios— y en calles donde la sección viaria había quedado desfasada respecto a las necesidades actuales.
Con la remodelación terminada, el reto habitual en este tipo de calles será comprobar si el nuevo diseño se traduce en un uso más cómodo del itinerario peatonal y en una reducción de situaciones de riesgo. En vías con tránsito mixto, la diferencia entre una acera testimonial y una acera practicable se mide en gestos cotidianos: cruzar sin bajar a la calzada, caminar sin hacer eslalon, o poder pasar sin invadir el espacio del coche.
La actuación en Tuy, por su escala y por el problema que aborda, apunta a una tendencia común en el urbanismo de barrio: priorizar arreglos que no “se ven” tanto como una gran plaza, pero que cambian de forma directa la movilidad diaria. En este caso, la clave está en algo tan básico como ganar centímetros útiles para el peatón y devolver continuidad al recorrido.










