- La concejala socialista anuncia su salida del Ayuntamiento para asumir una nueva etapa vinculada a la comunicación política y a su partido.
- Ibarra acompaña su renuncia de críticas al rumbo interno del PSOE local y a la estrategia seguida en los últimos meses.
Blanca Ibarra dejará el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y su puesto de concejala del Grupo Socialista tras comunicar públicamente su decisión en un vídeo difundido en sus redes sociales. En esa publicación, la edil explica que abandona la corporación municipal para asumir un “proyecto prácticamente irrechazable” desde el que, según afirma, podrá seguir ayudando a su partido, mantener su actividad de comunicación política en internet y volcarse en movilizar a votantes progresistas de cara al próximo ciclo electoral.
La salida de Ibarra se produce en la recta previa a las municipales de 2027 y en un momento de tensión interna en la agrupación socialista de Alcalá. La concejala, que forma parte del grupo municipal del PSOE en la oposición desde junio de 2023, enmarca su decisión tanto en motivos profesionales como en discrepancias políticas con la evolución reciente del partido a nivel local. “Dejo el ayuntamiento, dejo mi puesto de concejala”, afirma al inicio de su intervención, antes de sostener que ha preferido explicar personalmente los motivos “antes de que una decisión tan personal acabe convertida en patrañas políticas”.
Ibarra señala que en los últimos meses había aumentado de forma notable su exposición pública y la dimensión de su trabajo en redes. En el vídeo asegura que lleva “más de dos años creando contenido”, pero que desde septiembre esa actividad se había intensificado “de manera exponencial”, hasta el punto de hacer difícil la compatibilidad con sus responsabilidades institucionales. “Muchas veces sentía mi cabeza dividida en dos, entre mis obligaciones con mi ciudad y este otro trabajo que veis aquí”, señala en la grabación.
La concejala no concreta en su mensaje cuál será ese nuevo proyecto ni qué funciones desempeñará a partir de ahora, aunque sí lo vincula de forma explícita a su espacio político. Según sus palabras, ese paso le permitirá “seguir ayudando” a su partido y centrar sus esfuerzos en “intentar ilusionar a toda esa gente que se está quedando en casa sin ir a votar”. En ese mismo punto sitúa el objetivo político de su próxima etapa: conectar con un electorado progresista desencantado y combatir la abstención en 2027. “Si durante este año consigo que una sola persona que no iba a votar en el 2027 decida hacerlo y vota progresista, habrá merecido la pena”, afirma.
Más allá de la explicación profesional, el vídeo incorpora una lectura política de la situación interna del socialismo complutense. Ibarra sostiene que hace unos meses la decisión habría sido “mucho más difícil”, pero añade que en el partido se ha impuesto recientemente “un rumbo” que no comparte. En ese pasaje, evita detallar episodios concretos, aunque sí describe un clima marcado, a su juicio, por el “ataque personal a cualquiera que plantee una estrategia diferente” y por el uso de “los mecanismos de protección que nos hemos dado las mujeres con fines puramente orgánicos”. También critica una lógica en la que, según sus palabras, “todo vale con tal de seguir unos pocos años más en una silla”.
Esas declaraciones llegan semanas después de que aflorara públicamente la crisis interna del PSOE de Alcalá. En febrero trascendió la apertura de un expediente disciplinario contra el secretario de Organización de la agrupación, Enrique Nogués, en un contexto de disputa por el liderazgo local y por la futura candidatura municipal. Distintas informaciones publicadas en las últimas semanas sitúan a sectores críticos del partido reclamando un relevo en la dirección tras la pérdida de la Alcaldía en 2023, cuando el PSOE fue la lista más votada en las municipales pero el pacto entre PP y Vox permitió la investidura de Judith Piquet.
Dentro de ese escenario, Ibarra había sido situada en algunas informaciones entre las voces partidarias de una estrategia alternativa en el seno de la agrupación. La propia concejala no menciona nombres en el vídeo ni anuncia ningún movimiento orgánico inmediato, pero sí reivindica una manera distinta de ejercer la política. “Creo en una política humana, cercana, real y transparente”, dice. A continuación añade que esa forma de entender la acción pública “sigue representada en la bancada que hoy yo dejo”, aunque apostilla que “ahora mismo no lleva las riendas”.
La hasta ahora concejala socialista cierra su mensaje con una referencia a su trayectoria institucional en la ciudad. “Me marcho tranquila, orgullosa de estos casi siete años de trabajo aquí”, afirma. Ibarra fue elegida concejala en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares en el mandato anterior y repitió acta en las elecciones municipales de mayo de 2023, en las que ocupó uno de los once escaños obtenidos por el PSOE en la corporación. Médica de formación, también ha desarrollado actividad como divulgadora y redactora especializada en salud, un perfil que en los últimos tiempos había quedado acompañado por una creciente presencia como comunicadora política en redes sociales.
Su renuncia se suma a otros movimientos recientes dentro del Grupo Socialista municipal, que ya había registrado a finales de febrero la salida del concejal Raúl Herrero por una incompatibilidad sobrevenida. En el caso de Ibarra, la marcha tiene una dimensión distinta, ya que se presenta como una decisión política y profesional comunicada directamente a su audiencia digital y acompañada de críticas a la situación interna del partido. “Nos seguimos viendo en el camino”, concluye en el vídeo, después de agradecer a la ciudad “todo lo que me ha enseñado”.
La baja de Ibarra obligará ahora a activar el mecanismo ordinario de sustitución de acta en la corporación municipal, una vez se formalice su renuncia por los cauces administrativos correspondientes. Ese relevo se producirá en un momento especialmente sensible para el principal grupo de la oposición, pendiente de recomponer su equilibrio interno mientras se acerca el proceso de primarias con el que el PSOE local deberá resolver su liderazgo orgánico y su candidatura para 2027.










