- Las ayudas financiarán proyectos de asociaciones y entidades sin ánimo de lucro dirigidos a población infantojuvenil.
- La medida responde al aumento de la ansiedad, los síntomas depresivos y los problemas de regulación emocional detectados en este grupo.
La Comunidad de Madrid destinará un millón de euros en 2026 a reforzar los programas de promoción de la salud mental y prevención de las adicciones entre la población infantojuvenil. La inversión, aprobada por el Consejo de Gobierno, se enmarca en el Plan Estratégico de Subvenciones de la Consejería de Sanidad y estará dirigida a financiar iniciativas impulsadas por asociaciones y otras entidades sin ánimo de lucro.
La partida se aprueba en un contexto en el que la red de Salud Mental de la Consejería de Sanidad y los sistemas de vigilancia de Salud Pública han detectado un incremento de los cuadros de ansiedad, los síntomas depresivos y las dificultades de regulación emocional entre niños, adolescentes y jóvenes. Ese escenario ha llevado a reforzar las líneas de prevención y acompañamiento fuera del marco puramente asistencial.
El objetivo de estas ayudas es sostener programas que favorezcan la participación de los menores y adolescentes en actividades de promoción del bienestar emocional y prevención de conductas de riesgo. Se trata de iniciativas orientadas a mejorar herramientas de afrontamiento en contextos escolares, familiares y sociales, así como a intervenir antes de que determinadas situaciones deriven en problemas más complejos.
Según el Ejecutivo regional, la experiencia con este tipo de programas apunta a que los participantes mejoran su capacidad para afrontar determinadas circunstancias cotidianas. Esa utilidad es la que justifica la continuidad de esta línea de subvenciones, planteada como un apoyo a proyectos de base comunitaria y preventiva.
La medida también coincide con un cambio en el tipo de adicciones que preocupa entre la población adolescente. De acuerdo con la encuesta ESTUDES 2025, las adicciones comportamentales han adquirido un peso creciente, especialmente las relacionadas con el uso problemático de internet, los videojuegos, las redes sociales y el juego con dinero.
Al mismo tiempo, ese estudio recoge una bajada en el consumo de alcohol, tabaco y cannabis entre la población de 14 a 18 años. En el caso del cannabis, el descenso respecto a 2023 es el más acusado, según los datos incluidos en la última edición del informe.










