- El Tucán y Garabatos tienen desiertos sus contratos de gestión, mientras Los Molinos y Galatea continúan todavía en evaluación.
- La situación coincide con la huelga indefinida que mantienen las trabajadoras del primer ciclo de Infantil desde abril.
El inicio del nuevo curso mantiene abiertas varias incógnitas en la red municipal de educación infantil de Alcalá de Henares. Las casas de niños El Tucán y Garabatos tienen desiertos los procedimientos convocados para contratar su gestión durante los próximos años, mientras que las licitaciones correspondientes a las escuelas infantiles Los Molinos y Galatea continúan apareciendo en evaluación y sin una adjudicación publicada en los expedientes consultados.
Los contratos de El Tucán y Garabatos fueron convocados durante la primavera para sustituir el modelo de gestión vigente y comenzar inicialmente el 1 de septiembre de 2026, o en la fecha posterior en que pudiera formalizarse cada contrato. Ambos procedimientos terminaron declarados desiertos el 12 de agosto, después de haber pasado previamente por distintas fases de evaluación, por lo que no existe una nueva empresa adjudicataria derivada de esas licitaciones.
La situación es diferente en Los Molinos y Galatea. Los dos procedimientos se publicaron el 22 de abril y cerraron el plazo para presentar ofertas el 21 de mayo, con presupuestos base de 636.694,74 euros y 577.545,10 euros, respectivamente. Los registros de contratación consultados continúan mostrando ambos expedientes en evaluación y sin fecha de adjudicación, de modo que tampoco reflejan por ahora una nueva gestión definitivamente formalizada.
El escenario contractual coincide con la continuidad de la huelga indefinida de las profesionales del primer ciclo de Educación Infantil de la Comunidad de Madrid, iniciada el pasado 7 de abril. Las trabajadoras mantienen sus reivindicaciones sobre salarios, reducción de ratios y condiciones laborales, y esta misma semana han vuelto a movilizarse ante la sede del Gobierno regional coincidiendo con la proximidad del comienzo del curso.
En Alcalá, el conflicto laboral ya había generado durante la primavera varias movilizaciones de trabajadoras y familias. La situación adquiere ahora una dimensión adicional porque el comienzo del curso llega con procedimientos de contratación que todavía no ofrecen una solución definitiva para cuatro centros de titularidad pública, aunque el estado administrativo no es idéntico en todos ellos.
Las casas de niños El Tucán y Garabatos cuentan cada una con 54 plazas distribuidas en tres aulas para menores de entre uno y tres años. Los pliegos de los nuevos contratos establecían una duración inicial de tres años y contemplaban la posibilidad de prórrogas posteriores, por lo que la declaración de los concursos como desiertos obliga a resolver cómo continuará la prestación del servicio mientras se adopta una solución contractual.
Las familias deberán estar especialmente pendientes de las comunicaciones de sus propios centros y de las decisiones que adopte el Ayuntamiento para garantizar el funcionamiento durante el curso. La siguiente novedad relevante llegará cuando se conozca qué fórmula se utiliza para El Tucán y Garabatos y cuando concluyan los procedimientos todavía abiertos de Los Molinos y Galatea.









