- La formación denuncia en la Asamblea de Madrid la falta de atención y recursos del centro.
- Reclaman mejoras urgentes en infraestructuras y atención sanitaria para el alumnado con necesidades especiales.
Las quejas sobre el estado del colegio de educación especial Pablo Picasso han llegado esta semana al corazón del Parlamento regional. Lo han hecho de la mano de la diputada de Más Madrid, Alicia Torija, que ha trasladado a la Asamblea los problemas que, según denuncian las familias, arrastra el centro desde hace años sin una solución a la vista.
Rampas de acceso prometidas y nunca construidas, un segundo ascensor tapiado y una única enfermera para atender a 250 alumnos y alumnas con necesidades especiales. Estos son solo algunos de los datos que la diputada esgrimió para pintar un panorama que, aseguró, vulnera derechos fundamentales. La situación se agrava, además, con la falta de personal de apoyo y una limpieza deficiente, esta última competencia del Ayuntamiento complutense.
Torija visitó el centro recientemente y se reunió con familias que, según afirmó, llevan más de dos décadas alertando de las mismas carencias. En palabras de la diputada: “Es una desgracia que se haya normalizado su gestión negligente que afecta, de manera constante, a la vida cotidiana del centro, y no tenemos que olvidar que hablamos de alumnado con necesidades educativas especiales, son personas dependientes, vulnerables, muy sensibles a los cambios y a sus rutinas”.
Durante su intervención, criticó también la respuesta del Gobierno regional. A su juicio, el Director General encargado de la materia “tiró balones fuera” y no ofreció soluciones concretas. Tampoco convenció a la formación el plan estratégico anunciado por la Comunidad de Madrid hasta 2028. En sus palabras: “El Director General nos ha contestado que tienen un plan y una estrategia hasta 2028 que se ha hecho sin ningún consenso, vendiendo que es un modelo de ‘integración’ o ‘plena inclusión’, algo que es irreal, se trata de un plan que no convence a nadie”.
La diputada fue más allá al denunciar un fenómeno creciente: el aumento del número de estudiantes derivados a centros de educación especial sin haber pasado antes por un proceso completo de evaluación o de apoyo en centros ordinarios.
Según Torija, “Los niños llegan a los Centros Públicos de Educación Especial muchas veces sin haber tenido evaluaciones ni todas las oportunidades posibles en centros ordinarios. Es decir, se está produciendo un incremento de la escolarización en estos centros como consecuencia del aumento de ratios en las etapas de Educación Primaria y Secundaria y de la disminución de los profesionales de Apoyo en Pedagogía Terapéutica y en Audición y Lenguaje.
El criterio que se aduce, en ocasiones, que con la modalidad de Especial los alumnos y alumnas van a recibir más apoyos, no sólo no es cierta, sino que a nuestro criterio es inexacta y poco transparente con las familias”.
Más Madrid reclama una revisión profunda del modelo educativo. Torija pidió “una nueva orden de ratios que incluya incremento de número de profesionales y la creación de nuevos perfiles profesionales (terapeuta ocupacional, integrador social). Y, por supuesto, que haya inversión ágil y constante en las infraestructuras”. En el caso del Pablo Picasso, solicitó que se resuelva de forma inmediata la cuestión del ascensor: “Les pedimos que se solucione de manera urgente la cuestión relativa al ascensor en el CPEE Pablo Picasso de Alcalá de Henares”.
“Hablamos de un alumnado que requiere atención constante y especializada y no podemos permitir que se mantenga esta situación por más tiempo”, concluyó Torija.










