- Critican la falta de limpieza y el deterioro de los parques caninos de Jiménez de Quesada y Magallanes.
- Reclaman al Ayuntamiento soluciones tras incumplimientos de la empresa adjudicataria y un mantenimiento “que brilla por su ausencia”.
Los pipicanes de Reyes II acumulan suciedad y aparatos rotos desde hace años, según denuncian los vecinos del barrio. La Asociación de Vecinos sostiene que el deterioro afecta especialmente a los espacios de Jiménez de Quesada y Magallanes y que las deficiencias se mantienen pese a los compromisos de mantenimiento firmados en el contrato municipal. Así lo explicó a El Complutense el presidente de la entidad, José Vidal, que subraya la falta de respuestas efectivas por parte del Ayuntamiento.
El pipicán situado en la calle Jiménez de Quesada es uno de los ejemplos más visibles. Según nos explica Vidal, este espacio “da la impresión de que nunca llegó a entrar un perro”, en alusión a la suciedad y la maleza que lo cubren. Aseguran que la falta de uso no se debe a su tamaño reducido, sino a que nunca ha ofrecido unas condiciones mínimas de higiene para las mascotas y sus dueños.
La situación no es mejor en el Parque Magallanes, donde los aparatos instalados en la zona canina permanecen rotos desde 2023. José Vidal recuerda que este espacio sí se utilizaba con regularidad, pero el abandono ha terminado por dejarlo en condiciones que hacen inviable su uso. “Llevamos documentando con fotos su estado casi a diario, pero nada cambia”, explica.
En declaraciones a este medio, Vidal señala que durante este tiempo han presionado a la empresa adjudicataria sin éxito. Sin embargo, recalca que “el verdadero responsable de exigir el cumplimiento del contrato es el Ayuntamiento” y que, por tanto, han decidido dirigir sus quejas directamente a la administración local.
Vidal denuncia también que los compromisos de limpieza recogidos en el contrato no se están cumpliendo y que las respuestas oficiales se limitan a “pasarse la pelota de un lado a otro, sin soluciones reales”. Para reforzar sus reclamaciones, adjuntan un dossier con fotografías y copias de las comunicaciones enviadas a Medio Ambiente.
Desde la Asociación de Vecinos se plantean ahora elaborar un escrito formal conjunto para exigir una actuación inmediata que garantice el uso de estas instalaciones. Mientras tanto, los pipicanes del barrio permanecen en un estado que consideran “lamentable” y que, según insisten, no responde a las necesidades de los propietarios de mascotas ni al bienestar de los animales.
