- El joven denunció insultos homófobos cuando se dirigía a su instituto a primera hora de la mañana.
- El Ayuntamiento condena la agresión y llama a denunciar estos hechos; Alcalá Entiende pide una respuesta igualitaria ante todos los casos.
Un nuevo episodio de LGTBIfobia registrado en Alcalá de Henares ha puesto nuevamente el foco en la seguridad y en la respuesta institucional ante este tipo de situaciones. El caso salió a la luz después de que un estudiante relatara en televisión la agresión sufrida mientras caminaba hacia su instituto, un testimonio que ha reavivado la preocupación por estos comportamientos en espacios cotidianos.
Según explicó el joven en el programa En boca de todos (Cuatro), los hechos ocurrieron sobre las nueve de la mañana cuando subía las escaleras que conducen a su IES. Al pasar junto a un grupo de chicos, le empezaron a llamar «maricón». Ante esto, el estudiante intentó registrar la escena con su móvil y según explica, parece que los agresores se dieron cuenta y fue entonces cuando comenzaron a perseguirle, lo que le obligó a echar a correr para alejarse del lugar. Actualmente, los presuntos agresores no han sido identificados.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha condenado públicamente la agresión y ha hecho un llamamiento a las víctimas de delitos de odio para que denuncien estos hechos ante las fuerzas de seguridad. En la entrevista televisiva, la alcaldesa Judith Piquet subrayó la importancia de que este tipo de comportamientos no queden sin comunicar, insistiendo en que las instituciones deben poder actuar desde el primer momento.
La plataforma Alcalá Entiende también ha expresado su condena a la agresión y su solidaridad con el estudiante. En un comunicado, el colectivo valoró que el caso haya recibido una respuesta institucional, pero pidió que todas las agresiones LGTBIfóbicas reciban la misma atención y rapidez, independientemente de su visibilidad mediática o del contexto en el que se produzcan. La entidad recordó que estos episodios continúan ocurriendo en la ciudad y que muchos casos no llegan a denunciarse.
Este incidente se suma a un panorama estatal en el que los delitos de odio por orientación sexual continúan situándose entre los más frecuentes, según los informes del Ministerio del Interior. Suelen producirse en espacios públicos y en momentos de tránsito cotidiano, lo que incrementa la sensación de vulnerabilidad entre quienes forman parte del colectivo LGTBI+. Expertos y entidades sociales coinciden en que la sensibilización, la denuncia y la respuesta coordinada entre administraciones siguen siendo elementos esenciales para frenar estas conductas.
La agresión sufrida por este joven vuelve a abrir un debate que no es nuevo en Alcalá de Henares: cómo garantizar que todas las personas puedan desplazarse con seguridad por la ciudad y qué mecanismos deben reforzarse para prevenir nuevas situaciones similares. Tanto el Ayuntamiento como las asociaciones locales coinciden en la importancia de denunciar y visibilizar estos hechos, una herramienta fundamental para que no queden impunes.
Desde Alcalá Entiende insisten en que la condena social e institucional debe ser firme y constante, y no depender de que un caso se haga viral o llegue a los medios. A su juicio, solo así se podrá avanzar hacia un entorno en el que la diversidad sea respetada en todos los ámbitos de la vida cotidiana y donde ningún joven tenga que sentir miedo al caminar hacia su centro educativo.









