Alcalá Antitaurina exige al Ayuntamiento poner fin al contrato taurino que “dilapida el dinero de los y las alcalaínas”

La feria taurina de este año en Alcalá de Henares ha vuelto a estar marcada por la polémica. A la escasa asistencia de público se suma la denuncia de Alcalá Antitaurina, que exige al Ayuntamiento poner fin a la financiación municipal de estos espectáculos. Según el colectivo, la inversión pública supera los 141.000 euros en 2025, una cifra que consideran injustificada en un contexto de baja participación y de cuestionamientos éticos sobre la tauromaquia.

De acuerdo con datos recogidos por medios especializados, ninguno de los festejos logró acercarse a la media entrada. En algunos casos, la venta de localidades apenas superó el tercio de la plaza, un retroceso notable frente a la edición de hace dos años, cuando se rondaba la media de ocupación. Para los detractores de estos eventos, el descenso en la asistencia confirma el desinterés creciente de la ciudadanía por la tauromaquia.

La organización recuerda además que el Ayuntamiento mantiene desde 1998 un contrato con la empresa adjudicataria, que continuará en vigor hasta 2048. Este acuerdo ha supuesto ya varios millones de euros en transferencias y garantiza pagos millonarios durante más de dos décadas, incluso con plazas semivacías. Según Alcalá Antitaurina, se trata de un modelo que hipoteca los recursos municipales en beneficio de un espectáculo cada vez más minoritario.

Otro de los puntos de fricción es la promoción de entradas para menores. La empresa taurina ofreció este año pases gratuitos a niños menores de seis años y descuentos para los mayores de siete, una estrategia que los colectivos animalistas consideran especialmente grave. La Fundación Franz Weber y Alcalá Antitaurina denunciaron que esta práctica contradice las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, que ha instado a España a prohibir tanto la presencia de menores en las plazas como la participación de niños toreros, por los efectos nocivos que puede tener sobre la infancia.

El colectivo advierte de que la ciudad, distinguida como “Ciudad Amiga de la Infancia” por Unicef, podría perder este reconocimiento si persiste en estas prácticas. De hecho, ya han anunciado que trasladarán su denuncia a la organización internacional antes de la próxima revisión prevista en 2027.

Para visibilizar su postura, Alcalá Antitaurina celebró el pasado sábado una concentración-performance en la plaza de los Santos Niños. La iniciativa incluyó actividades dirigidas a la infancia, como puzles y lecturas de textos contra el maltrato animal, además de caretas con el lema “Toros vivos”. Mientras tanto, los artistas Egodea, Jota Martínez y Nando pintaban un mural antitaurino de grandes dimensiones.

La jornada tuvo como punto central la performance titulada “La fiesta del dolor”. En ella, un torero recibía un pago simbólico tras una corrida, mientras un toro y un caballo aparecían tendidos en el suelo, víctimas de la lidia. La representación concluía con los asistentes asumiendo que también eran cómplices de esa violencia al destinarse fondos públicos a estos espectáculos. Tras la lectura del manifiesto, el acto culminó con una cadena humana que rodeó la plaza al son de Imagine de John Lennon y Yoko Ono.

Más allá del debate ético sobre el maltrato animal, la denuncia plantea un cuestionamiento sobre el destino de recursos públicos en una ciudad con demandas sociales, de limpieza y de mejora en los barrios aún pendientes. Alcalá Antitaurina insiste en que los fondos municipales deberían reorientarse a prioridades como educación, sanidad o apoyo a familias con menos recursos. El colectivo prevé mantener la presión en los próximos meses, trasladando su queja a instituciones nacionales e internacionales y convocando nuevas acciones de protesta.

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