- La incidencia afectó a las líneas C2, C3, C4, C7, C8 y C10 y alteró también servicios de Media Distancia con salida o paso por Atocha.
- Los problemas en plena hora punta provocaron demoras, trenes detenidos y la llegada tarde de muchos viajeros a sus trabajos y centros de estudio.
La incidencia registrada este miércoles en la señalización de los desvíos de la estación de Atocha provocó retrasos, aglomeraciones y alteraciones en el servicio ferroviario de Madrid, con impacto directo en Alcalá de Henares. La avería volvió a afectar a una de las principales conexiones de la ciudad con la capital en plena hora punta de la mañana.
Según la información difundida por Adif y Renfe, la avería afectó a las líneas C2, C3, C4, C7, C8 y C10 del núcleo de Cercanías de Madrid, además de a trenes de Media Distancia con salida o paso por Atocha. La incidencia quedó detectada de madrugada y no se dio por solucionada hasta poco antes de las diez de la mañana, de modo que su efecto alcanzó de lleno a la franja de mayor demanda del servicio, justo cuando miles de usuarios se desplazan a sus puestos de trabajo, a clase o a distintas gestiones en Madrid.
En el caso de Alcalá, la incidencia afectó de forma directa a las líneas C2 y C7, que conectan la ciudad con Madrid. Durante la mañana se registraron demoras acumuladas, trenes con paradas intermedias y andenes con una elevada afluencia de viajeros, una situación que provocó la llegada tarde de muchos usuarios a sus puestos de trabajo, centros de estudio y otros destinos.
Durante la mañana, Adif informó de retrasos y de modificaciones en algunos recorridos habituales mientras trabajaba para recuperar la circulación. Incluso una vez resuelta la incidencia, la normalización no fue inmediata. En redes sociales, varios usuarios trasladaron que las demoras acumuladas y las paradas prolongadas estaban siendo mayores de lo anunciado inicialmente por megafonía.
Desde Alcalá, quien reaccionó políticamente a lo ocurrido fue el Partido Popular en el Ayuntamiento. El portavoz adjunto del grupo municipal, Vicente Pérez Palomar, denunció este miércoles el «colapso recurrente» del servicio de Cercanías tras una nueva mañana de incidencias graves que, según sostuvo, volvieron a afectar directamente a los vecinos de la ciudad. En sus declaraciones, aseguró que las conexiones del corredor del Henares y los accesos a Atocha se habían visto gravemente perjudicados por la incidencia en los sistemas de señalización, con retrasos superiores a 30 minutos y alteraciones generalizadas del servicio.
En su valoración, Pérez Palomar señaló: «La realidad vuelve a imponerse: Cercanías no funciona. Hoy hemos visto, una vez más, trenes detenidos, retrasos insoportables y usuarios completamente desatendidos. Es el día a día de los alcalaínos». El edil también vinculó lo ocurrido a un problema sostenido en el servicio ferroviario que afecta de manera habitual a los usuarios de la ciudad.
La incidencia volvió a poner el foco en la dependencia que mantiene Alcalá del servicio de Cercanías para sus desplazamientos diarios hacia Madrid. Cuando se producen averías en puntos clave de la red, el impacto se traslada de forma inmediata a miles de viajeros y también a otros medios de transporte que suelen absorber parte de la demanda, como ocurre habitualmente con varias líneas de autobús interurbano que conectan la ciudad con la capital.







